Asaja exigió ayer a la Junta de Comunidades que agilice el pago de los algo más de 200 millones de euros que adeuda al campo castellano-manchego. Y es que, las ayudas europeas son a día de hoy «un elemento de rentabilidad» para el sector agrario, ante la caída de los precios en origen y el aumento de los costes de producción. «La rentabilidad del campo depende más de las ayudas que de la venta y la gestión empresarial de una explotación», lamentó el secretario regional de esta organización agraria, José María Fresneda.
Unos retrasos en el reporte de las ayudas comunitarias que se deben, bien a incidencias en los expedientes o bien «a un gestión lenta», fallos informáticos y «falta de dinero en las medidas cofinanciadas».
En concreto, la ‘cuenta’ abierta con el campo regional se remonta en muchos casos a la campaña de 2008 y se concentra en líneas como el arranque del viñedo -donde se adeudan 119 millones- las ayudas al olivar -con más de 12.000 expedientes pendientes- o las medidas agroambientales de la PAC, entre otras.
No obstante, Fresneda quiso frenar posibles ‘batallas’ políticas en torno a estos datos. «No estamos haciendo una crítica, estamos diciendo lo que se le debe al campo».
Ya en la presente campaña, con la tramitación de las ayudas de la PAC en marcha, solicitó «generosidad» a la Administración regional en la tramitación de las ayudas. «No se puede llevar un expediente a incidencias por un quíteme usted de ahí esta paja», señaló.
En este punto, fue especialmente crítico con la tramitación de las ya citadas ayudas agroambientales. «Si se toma al pie de la letra lo que dice una orden, nos tendremos que tomar al pie de la letra lo que dice o hace un alto cargo», apostilló también su homólogo toledano, Manuel Juárez.
En la presente campaña de la PAC entra en vigor el llamado ‘chequeo médico’ de la Política Agraria Común, con el desacoplamiento total de las ayudas de la producción y una mayor modulación, del 8%, en estas. Un nuevo modelo donde «tendremos que seguir trabajando para que grueso del dinero llegue a los profesionales del sector», apuntó Fresneda.
Así, dentro de las nuevas medidas agroambientales, afirmó que «suena de vicio» la línea destinada al viñedo de secano, con 130 euros por hectárea y un presupuesto de 5 millones. «Tendremos que hacer un esfuerzo para adecuar la normativa a la realidad de nuestras explotaciones» y dejar al margen «a los puristas de las normas y el debate político», señaló.
En cuanto al girasol, con 6 millones de presupuesto, advirtió un «handicap» de entendimiento entre agricultores y administración, exigiendo, de nuevo, «generosidad» en el control de los expedientes.
Por último, recordó que las ayudas para el pastoreo de ovino y caprino se llevan 130 euros por hectárea, por un importe total de 5,3 millones, mientras que la línea de promoción al olivar para evitar la erosión recibirá 79 euros por hectárea.