Las Cortes de Castilla-La Mancha rindieron ayer un cálido homenaje a las víctimas y heridos en los atentados de Madrid del 11 de marzo de 2004. Ambos grupos parlamentarios presentes en la Cámara, PSOE y PP, redactaron una declaración institucional en la que manifestaron su confianza en que el terrorismo, sea cual sea su naturaleza, acabará siendo derrotado.
El presidente de las Cortes, Francisco Pardo, fue el encargado de leer el texto al comienzo del pleno y recordó que en los atentados perdieron la vida 192 personas y más de 1.500 resultaron heridas. Al respecto, manifestó la «más absoluta y repulsa» condena de las Cortes a todo tipo de acto terrorista, así como un «cariñoso recuerdo a las familias y amigos de las víctimas».
También mostró su reconocimiento y agradecimiento a todas las personas que prestaron su colaboración desinteresada para ayudar a todos los afectados, singularmente a los equipos de emergencia y sanitarios y a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Las Cortes expresaron su voluntad de trabajar por la convivencia pacífica en España en favor de los derechos humanos, la libertad y la democracia.
A este gesto se unieron también José María Barreda y María Dolores de Cospedal. El jefe del Ejecutivo castellano-manchego afirmó que el mejor homenaje que se puede hacer a los que perdieron la vida en el atentado «es trabajar por la paz y la convivencia y contra el terrorismo» y, para ello, no hay otro camino que desplegar toda la fuerza del Estado de Derecho. En este sentido, resaltó la importancia de la unidad de los demócratas para que los terroristas sepan que jamás van a conseguir nada con esos métodos.
Por su parte, la presidenta regional del PP consideró que contra el terrorismo «no se puede en la lucha y no se puede negociar con aquellos que lo utilizan para conseguir determinados fines». Manifestó además la solidaridad y el recuerdo del PP a los familiares y a las víctimas de los atentados, a quienes trasladó su cariño.