La reforma del Estatuto murió en abril, pero Barreda quiere mantener vivo su espíritu. Aprovechando la celebración del Debate sobre el Estado de la Región, el presidente autonómico anunció que va a llevar una proposición de ley al Congreso de los Diputados para que Castilla-La Mancha asuma nuevas competencias en agua. Las reivindicaciones serán las mismas que venían recogidas en la reforma del Estatuto y que finalmente no fueron aprobadas. Barreda hizo ayer un resumen de lo que quiere conseguir para la Región: «Participación en los órganos de gestión, en las inversiones en obras hidráulicas, en la planificación hidrológica y en la gestión de recursos que afecten a nuestra comunidad».
El presidente autonómico recordó que sigue las instrucciones dadas por la Mesa del Agua de la Región en los días siguientes a la ‘defunción’ del Estatuto. «La sociedad de Castilla-La Mancha, representada por la Mesa del Agua, ha pedido que ni cedamos ni nos resignemos, y yo ni cedo ni me resigno», apuntó.
Barreda aclaró que en su proyecto de ley estarán «todas y cada una de las nuevas competencias que no fueron posible aprobar en el Estatuto por falta de apoyo del PP». El presidente no precisó si en su iniciativa se incluirá la petición de la caducidad del Tajo-Segura en 2015, un límite de 600 hectómetros no trasvasables en los pantanos de cabecera o una reserva computada entre todas las cuencas de 4.000 a 6.000 hectómetros. Todas estas opciones se barajaron durante la tramitación del Estatuto y finalmente ninguna se pudo conseguir aprobar. Ahora queda por ver qué formula resucitará el Gobierno. El portavoz socialista, José Molina, sólo añadió que «todavía estamos en el primer momento y habrá que avanzar en estas concreciones».
La batalla del agua que quiere dar Barreda no sólo se limitará al Congreso de los Diputados. El presidente asegura que seguirá dando guerra en la negociación de los planes hidrológicos de todas las cuencas que transcurren por la Región. «Estamos consiguiendo avances importantes en el del Tajo», aseguró Barreda, que puso por ejemplo «la garantía de caudales ecológicos a su paso por Aranjuez, Toledo y Talavera de la Reina, o la revisión de las normas del trasvase». Recordó que a partir de ahora «los recursos se mantendrán en la cabecera del Tajo y no en la del Segura, consiguiendo una lámina permanente en Entrepeñas y Buendía, y cada vez que se quiera transferir agua habrá que justificar el uso».
Bajar el consumo en regadío
Otro de los objetivos que se marcó Barreda en el Debate sobre el Estado de la Región es la reducción del consumo de regadío del total de usos de agua, pasando del 85% actual al 70% con horizonte 2015. El presidente aclaró que esta reducción no irá «en perjuicio de los agricultores». La manera de conseguirlo será mejorando la eficiencia de los sistemas de regadío actuales, mediante el desarrollo de zonas regables públicas de sustitución de bombeos o el aprovechamiento de aguas reutilizadas y pozos comunitarios.
Otra de las ‘armas’ que tendrá el Gobierno en la contienda del agua se llama Mercedes Gómez. Es la nueva presidenta de la Confederación Hidrográfica del Tajo y hace tan sólo dos años era consejera de Agricultura del Gobierno de Barreda. «Su nombramiento representa para nosotros una buena noticia», aseguró el presidente autonómico, «va a facilitar mucho la interlocución». Gómez a lo largo de su trayectoria en la Junta no ha debido dejar enemigos íntimos dentro del PSOE, porque toda la bancada socialista en las Cortes le dedicó uno de los mayores aplausos de la mañana.
El Tiempo en España en las próximas horas
Llega una nueva ola de frío a España
Manifestación de funcionarios en Madrid
Rifirrafe entre Mariano Rajoy y Rosa Díez
Rifirrafe entre Rubalcaba y Rajoy por las 'pilladas'