Al inicio de su intervención Mariano Rajoy explicó el motivo por el que la cúpula directiva del PP se reunió en Toledo: para afrontar la tarea política de la organización durante los próximos cuatro meses. Aunque su resumen inicial ya estableció los límites de su discurso, para hablar «exclusivamente de los problemas de los españoles y de lo que el PP va a hacer para resolver esos problemas ante la inacción del Gobierno».
Y aquello a lo que se van a dedicar en el PP hasta que termine el año «y me temo que durante mucho tiempo» decía Rajoy, será la creación de empleo y el aumento de la renta de los españoles, es decir, cómo mejorar la situación económica del país. Ante este reto el PP anunció que presentará en los próximos cuatro meses más de 50 iniciativas económicas que hablan de empleo, de austeridad, de autónomos, de vivienda, etc.
Precisamente un día antes, en el Debate sobre el Estado de la Región que se celebraba en las Cortes de Castilla-La Mancha, María Dolores Cospedal anunciaba un paquete compuesto por 48 medidas también de corte económico para solucionar los problemas de los castellano-manchegos. iniciativas que van desde políticas de incentivo a la contratación indefinida, hasta propuestas para reducir el gasto de las administraciones como la eliminación de la mitad de los cargos de libre designación o la supresión de los delegados provinciales de cada una de las consejerías del Gobierno.
En este caso se trata de 50 medidas para salir de una crisis de la que, según manifestó la vicepresidenta Elena Salgado, ya estamos saliendo. Una forma más de la organización para insistir en que seguirán haciendo oposición y de que existe una alternativa de Gobierno y de gobernar.
Una oposición que empieza por explicar que los Presupuestos Generales del Estado de los que tanto se está hablando estos días, deben servir para afrontar la crisis y generar empleo, por lo que Rajoy manifestó que «cualquier pacto que se haga», en relación a las conversaciones entre PSOE y PNV, «debe atender siempre a intereses generales y no a intereses partidistas o del puro mantenimiento del señor Rodríguez Zapatero», ante lo que reiteró que la caja única de la Seguridad Social no puede ser «un instrumento para que Zapatero se mantenga en el Gobierno».
Sin candidatos salvo uno
Cuando el presidente nacional del PP comenzaba su intervención haciendo hincapié en que habían hablado en la reunión «exclusivamente» de los problemas de los españoles, quería obviar cualquier consideración sobre candidatos o listas para las próximas elecciones municipales y autonómicas del próximo mes de mayo.
De esta forma rechazó responder a las preguntas sobre candidatos ya que estas cuestiones se abordarán «cuando toque», aunque eso no impidió que Rajoy sí ratificara su apoyo a actual presidente valenciano, Francisco Camps, a pesar de las últimas informaciones sobre el ‘caso gürtel’. Rajoy manifestó así que «creo que debe ser el candidato del Partido Popular a las próximas elecciones», sin bien es verdad que más tarde, preguntado por si esa decisión se mantendría «digan lo que digan los tribunales», Rajoy se limitó a zanjar con un «ya he dicho todo lo que tenía que decir sobre este asunto».
Mientras el líder de la oposición se niega a revelar candidaturas para unas elecciones para las que faltan menos de nueve meses, incluida la sugerida para el ex ministro Álvarez Cascos para el Principado de Asturias, sí que otorga todo su apoyo a Camps un día después de conocerse un nuevo informe de la Brigada de Blanqueo de Capitales enviado al juez Antonio Pedreira el pasado 20 de julio y que habla de la relación entre la empresa Orange Market y la presunta financiación irregular del PP valenciano, que han negado.
El Tiempo en España en las próximas horas
Llega una nueva ola de frío a España
Manifestación de funcionarios en Madrid
Rifirrafe entre Mariano Rajoy y Rosa Díez
Rifirrafe entre Rubalcaba y Rajoy por las 'pilladas'