El técnico Julián Rubio da órdenes a sus jugadores durante un entrenamiento.
A Julián Rubio no le hace falta nada para entrar en la historia del Albacete Balompié, ya que ha sido, es y seguirá siendo un personaje emblemático en el club manchego. Lo fue como jugador y también lo está siendo como entrenador. Ahora la estadística le ha dado una nueva alegría, la de ser el técnico que más partidos ha dirigido al Albacete Balompié en competición liguera, según la estadística siempre acertada del periodista albaceteño Francisco Villaescusa.
Con el partido disputado el sábado en Girona, Julián Rubio ha superado en un encuentro a Benito Floro, que hasta ahora ostentaba ese privilegio con 180 partidos. Rubio suma ya 181 y espera que sean muchos más, pues ahora, sus objetivos, se centran en conseguir un ascenso a Primera con el Alba e incluso retirarse como entrenador en el club manchego, en el que espera estar muchos años tras su quinto retorno.
Y las cosas no están siendo fáciles para el técnico de Montealegre en esta nueva etapa al frente del Albacete, porque por unos motivos o por otros no está consiguiendo la estabilidad necesaria para inculcar al equipo su idea de juego, aunque los resultados de momento están acompañando y el cambio en el equipo es evidente, sobre todo a nivel defensivo.
Al poco de llegar, Rubio se encontró con una nevada que le impidió trabajar con normalidad durante la semana anterior al partido en Córdoba. Después llegó el parón navideño, con algunos jugadores que tuvieron algún día más de descanso, un partido un día después del de Año Nuevo y una posterior nevada que también influyó en las sesiones preparatorias de la pasada semana.
LESIONES. A todo esto hay que añadir los muchos problemas de lesiones y las sanciones que están haciendo que haya muchas bajas cada semana, siendo la parte ofensiva la que más lo está sufriendo, con lo que la capacidad goleadora del equipo se ha resentido en las últimas jornadas, pues aunque se hayan logrado goles, la media que llevaba el equipo a favor era muy alta.
Lo que si que ha mejorado ostensiblemente es la media de goles encajados, a pesar de que la defensa ha sufrido también bajas y está siendo muy complicado encontrar una línea de cuatro con garantías.
Las lesiones no le están permitiendo a Rubio trabajar todo lo que le gustaría. Altobelli, que reapareció en Girona, se había perdido las cuatro jornadas anteriores. Hidalgo también se perdió dos jornadas, mientras que Salva Ballesta, pero se pensó podría reaparecer en Girona, sigue de baja tras los problemas que sufrió en el partido ante el Córdoba, antes de acabar el 2009. Antonio López cayó en el primer partido del año, frente al Hércules, mientras que Merino también ha sido baja en las dos últimas jornadas.
A nivel de sanciones, Notario tuvo que cumplir los dos partidos que le quedaban por los incidentes en Vigo y también se han perdido un partido Sousa y el goleador Stuani. Para la próxima jornada será Pablo Gil el que no estará por tarjetas.
Y a nivel de club, el Alba se ha desprendido de Uglessich y Batres, que junto con la ficha de Vivar Dorado y otra que quedó libre este verano, dejaría hueco para al menos cuatro fichajes, muy necesarios en la zona defensiva por mucho que hayan mejorado los números, aunque de momento no ha llegado ninguno.