Imagen de un encuentro del Albacete FS durante esta temporada.
La crisis económica y la situación por la que atraviesan numerosos clubes de todas las disciplinas también aprietan al fútbol sala, uno de cuyos clubes más antiguos, el Albacete 2010, está intentando sobrevivir ante la seria amenaza que puede acabar, incluso, con su supervivencia en la categoría de plata.
El club albaceteño está intentando capear el temporal cobijado en los jugadores de sus categorías inferiores, que conforman la práctica totalidad de la plantilla del primer equipo. Tras unos comienzos prometedores, el equipo dirigido por Domingo Cuartero está pagando su bisoñez hasta el punto de haber entrado de lleno en la lucha por evitar las dos plazas de descenso.
Si bien una de ellas ya está prácticamente adjudicada al colista Nazareno (cuatro puntos), el Albacete 2010 está situado en la antepenúltima posición, con 20 puntos, igualado con el Unión África Ceutí, pero con sólo tres de ventaja sobre el Playas de Salou.
El próximo sábado, el cuadro albacetense recibe en el Pabellón Universitario (17 horas) al Maristas de Valencia, uno de los conjuntos que luchan por el ascenso.
Si bien la coyuntura deportiva se ha ido más o menos capeando con futbolistas de la casa y mucha voluntad, no ocurre lo mismo con el trance económico de una entidad que, paradójicamente, recibía hace unos días el reconocimiento de la Liga Nacional por sus 25 años de historia (sólo ocho clubes más presentan tal trayectoria). Las arcas del club albaceteño están pasando, probablemente, por su peor momento, un hecho que se venía repitiendo en las últimas temporadas pero que la crisis económica ha agudizado de manera preocupante.
Alberto Romero, presidente del club, reconoció ayer a este diario que algunas empresas que ayudaban a cuadrar el presupuesto «ya no dan un duro», lo que siembra el abatimiento.
«No hemos podido hacer frente al segundo plazo de inscripción de la Liga», admitió Romero, que precisó la multiplicación de los problemas con la acumulación de esa deuda.
La cuantía de ese segundo plazo (el primero de 23.000 euros ya fue abonado) asciende a entre 15.000 y 18.000 euros, aunque tal cantidad, en la que se incluyen las propias inscripciones y los derechos de arbitraje (1.200 por jornada) es sólo parte de lo que se precisa antes del cierre del ejercicio.
Lo más preocupante de la situación es que la imposibilidad de pagar las cuotas pendientes (y la primera de la próxima temporada, de otros 23.000 euros) llevaría consigo la negativa de la LNFS a la participación del equipo albaceteño en la competición.
Por ahora, el club subsiste gracias a las aportaciones de unas pocas empresas albaceteñas que colaboran, más las subvenciones de las instituciones, cuya cantidad correspondiente al año pasado se cobró recientemente.
En vista de las pocas salidas que se otean, en el club ya baraja la posibilidad de un escenario en el que el Albacete 2010 (como ocurrió recientemente con el CV Albacete) acabe por no poder participar en la competición y se aplique únicamente a la actividad de sus categorías inferiores y escuelas de fútbol sala.