Domingo Cuartero, técnico del Albacete 2010, durante un tiempo muerto.
Después de sus últimos tropiezos, los dos equipos albaceteños del Grupo Sur de la segunda categoría del fútbol sala español se miden a rivales complicados en sus duelos de la vigesimoprimera jornada.
El turno casero es esta vez para el equipo de la capital albaceteña, el más necesitado de los dos, que recibirá a las 17 horas al Universidad Politécnica Maristas Valencia en el Pabellón Universitario.
Los de Domingo Cuartero, que no han logrado sumar ni un punto en 2010, están ya a solo tres puntos de la zona de descenso y necesitan sumar un triunfo cuanto antes para romper una dinámica negativa de malos augurios.
También llega necesitado su rival, aunque por motivos bien distintos. El conjunto valenciano, que ya disputó el play-off de ascenso en la pasada campaña, ocupan la tercera plaza, pero sólo tienen un punto de ventaja sobre el quinto clasificado, el último que se quedaría fuera de la pugna por jugar en División de Honor, objetivo principal de los levantinos.
En cualquier caso, se trata de un rival temible, como ya demostró en el encuentro de la primera vuelta, de infausto recuerdo para los manchegos pues cayeron derrotados por 10-2.
El conjunto que dirige Ricardo Íñiguez es además el segundo máximo goleador del grupo, tras el intocable Fisiomedia Manacor, y cuenta en sus filas con varios jugadores con experiencia en la máxima categoría, como el pívot Jordi Lledó, que suma ya 20 tantos, el brasileño Silami o el portero castellonense Gascó.
Pese a ello, los jóvenes jugadores del equipo local se han entrenado con mucha intensidad esta semana, tras el parón propiciado por la Copa de España, y están decididos a buscar el triunfo. Además, salvo contratiempo de última hora, Cuartero podrá contar con todos sus efectivos.
Por su parte, el Ribera Alta Tobarra juega a las 17.30 horas en la cancha del Space Gasifred Ciutat d’Eivissa un encuentro para el que Joaquín Peñaranda cuenta con todos sus jugadores, salvo el lesionado Augusto.
Conscientes de que los locales juegan en otra liga (la de los aspirantes al ascenso), los tobarreños viajan sin presión, aunque con la intención de ponerle difícil las cosas a los ibicencos. Tras su mejoría de las últimas semanas, buscarán puntuar para conseguir cuanto antes la permanencia, meta de la temporada.
Como ya es habitual, un importante grupo de aficionados se ha desplazado con el equipo a la isla para aportar su grano de arena, algo que en los tiempos que corren, merece un sentido reconocimiento por parte de la directiva del club albaceteño.