Julián Rubio, entrenador del Albacete, en una imagen reciente.
Era la viva imagen de la desolación el entrenador del Albacete Balompié, quien comentaba a la conclusión del encuentro que «lo primero que quiero es pedir disculpas a la afición. No cabe duda de que los responsables de esta situacion somos nosotros, pero estamos trabajando para darle un vuelco a la situación».
Sobre el encuentro, comentaba un cariacontecido Julián Rubio que «es difícil buscar una explicación a lo que ha pasado en el encuentro de esta tarde. Con el 1-3 en el marcador mediado el segundo periodo, tendríamos que haber matado el partido».
Rubio continuó diciendo que «ha faltado serenidad y oficio en ese momento concreto del partido. La expulsión de Tarantino, además, cambia completamente la decoración del encuentro para nosotros. Un equipo de Segunda división tiene que saber hacer sus cosas, y no caer en los errores que hemos cometido. El Cádiz no se va a encontrar con tantos regalos como los que les hemos dado hoy nosotros».
Pero intentaba Julián Rubio dar un mensaje de optimismo para cerrar su comparecencia ante los medios: «Intentaremos levantar el vestuario, porque ahora mismo es un funeral. Yo confío en el fútbol y no nos merecemos lo que nos está pasando. Esperamos que nos lo devuelva, y es que faltan todavía muchos partidos».
ESPÁRRAGO. Por su parte, Víctor Espárrago era un hombre feliz porque pocas veces había vivido un encuentro como el que ganó ayer su equipo. El técnico charrúa indicaba en la sala de prensa que «es muy importante sumar los tres puntos ante este rival directo como era hoy el Albacete Balompié. Hemos cumplido con el cometido. Pienso que este grupo de jugadores está trabajando bien, pero nos está costando sacar los partidos adelante».
Puestos a analizar lo que es tan complicado de ver, Espárrago tampoco tenía palabras. Así, el veterano preparador uruguayo comentaba que «lo de hoy, la verdad es que no tiene explicación. Hicimos un buen primer periodo, y después llegaron las complicaciones. Luego ganamos con el 4-3. No tiene explicación, la verdad».
El máximo responsable técnico del submarino amarillo indicaba asimismo que «esperemos que esto sea el inicio de la recuperación que necesitamos. El equipo tiene que dar alegrías a la afición de Carranza, a Cádiz, y a todo el entorno. Estoy contento con la reacción que mostró el equipo y con los tres puntos en el casillero, sobre todo. Lo de hoy ha sido importante, sobre todo en el aspecto anímico para todos nosotros».