Los albaceteños celebran un punto en una imagen de archivo.
El Adeva disputó sus dos primeros encuentros correspondientes a la segunda fase de la Liga FEV, en los que obtuvo un balance de una victoria y una derrota.
En el primero de ellos, que le enfrentaba al CV Leganés, consiguió una cómoda victoria por 3-1, con parciales de 25-17, 24-26, 25-18 y 25-21. El Adeva impuso su superioridad a pesar de no cuajar un gran partido, en el que le faltó cierta intensidad en el juego, consiguiendo, por tanto, el objetivo de vencer a uno de los rivales directos por eludir la única plaza de descenso que se juegan los siete equipos participantes en esta fase.
Posteriormente, los albaceteños recibían al Universidad de Burgos, en partido adelantado de la quinta jornada a petición de los burgaleses, que aprovecharon su desplazamiento a Valencia. El Adeva, a pesar de mejorar el juego del día anterior, no pudo superar a un conjunto que tiene una gran plantilla. Los albaceteños cayeron por 1-3, aun con parciales muy ajustados (25-22, 22-25, 23-25 y 23-25).
El balance es, pues, positivo para los albaceteños, porque se venció en el encuentro que había que ganar y se dio una muy buena imagen en el que se presentaba más complicado.
La plantilla del Adeva para estos encuentros estuvo formada por los centrales Cristiano Machado y David Ortiz; los atacantes-receptores Joaquín Barceló, José Luis Lorenzo, Manuel Maciá, José Antonio Molina y Carlos Oliva; los opuestos Osveny Sánchez y Juan Alamán; los colocadores Sergio Gómez y David Martínez y el líbero Alejandro Rodríguez. En las labores técnicas estuvo Sergio Sanz como primer entrenador y Pablo Delgado como segundo.
El Adeva se sitúa ahora con tres victorias y tres derrotas, ya que cuentan los resultados de la primera fase con los equipos del mismo grupo, teniendo al CV Leganés, Turismo de Vigo y CV Bunyola como rivales más directos para eludir la plaza de descenso.