La afición del Albacete, en una imagen de archivo, tendrá mucho que decir en este trascendental partido.
El Albacete ha entrado en una complicada cuesta abajo provocada por la falta de victorias. El último varapalo sufrido en Cádiz ha hecho sin duda mucho daño, porque ese triunfo que se tuvo en la mano habría sido vital para sacar la cabeza de unos puestos de descenso que parecen que están lastrando mucho a una plantilla que se hizo con otros objetivos y que, quizás, no sabe lidiar por esa zona baja.
De cualquier manera todavía quedan 15 jornadas y puntos suficientes para evitar el desastre, aunque la dinámica es tan negativa que el partido de hoy se ha clasificado como trascendental de cara al futuro más inmediato, porque sufrir un nuevo revés podría ser definitivo para la demostrada fragilidad moral de esta plantilla.
El caso es que se buscará un triunfo que sea un punto de inflexión, como así pretende el técnico Julián Rubio, que aseguró el viernes que «en cuanto se consiga ganar un partido este equipo va a salir como un cohete».
Sea como fuere todos se han puesto manos a la obra ante lo vital del choque y han aportado su granito de arena, desde los peñistas hasta el Consejo y se espera una buena entrada en un Carlos Belmonte habituado por desgracia a estar desangelado desde hace demasiado tiempo.
Rubio tendrá nuevamente que inventarse la defensa, por la sanción de Tarantino. Viendo el partido de Blanco en Cádiz lo más normal es que el técnico albaceteño opté por devolver a la titularidad a López Ramos. Y en el centro del campo la baja de Verza podría ser cubierta por Pereira.
En ambos casos se barajaba la posibilidad de que entraran los canteranos Ramón y Miguel Núñez, pero las dudas quedaron ayer resueltas al jugar con el Alba B su partido frente al Criptanense y la imposibilidad de alinearse jugadores del filial con menos de 24 horas de diferencia.
En el ataque por la banda izquierda, donde se está echando mucho de menos al lesionado Antonio López, las dudas podrían estar entre Sousa y Callejón, mientras que arriba lo normal es que estuvieran Salva y Stuani.
Rubio calificó este partido como de «siete puntos» y razón no le falta dado lo trascendental que para los ánimos de uno y otro puede resultar ganar este encuentro. De momento el Cádiz pinchó el viernes en Cartagena, por lo que la victoria se hace todavía más decisiva.
En el Celta, las ausencias de Papadopoulos, sancionado, y Botelho, al que Eusebio se dejó en Vigo por cuestiones técnicas, obligarán al preparador vallisoletano a hacer cambios en su equipo titular. Catalá podría volver al once, mientras que Dani Abalo entraría por Papadopoulos. Vila también podría ser titular, con lo que Bustos volverá a empezar el partido como suplente.