Imagen de archivo de un encuentro del Hellín en el estadio de Santa Ana.
Una semana más, el Hellín Deportivo sigue con vida de cara a su objetivo de poder alcanzar el cuarto puesto de la tabla que se lo va a jugar el próximo miércoles en Talavera, tras la victoria por la mínima ayer, justa, y quizás muy corta para lo que se vio a lo largo del partido. Nuevamente la cabeza de Casiano salvó al conjunto hellinero, que, en las dos claras ocasiones que el portugués tuvo con el pie, no pudo definir.
Tras unos minutos de tanteo entre los dos conjuntos, llegó la primera ocasión clara del partido, y fue para el cuadro de Santiago García, en una llegada por la banda derecha de Moisés, con centro al área donde se hallaba un Lauri que mandó el cuero muy desviado. Fue la única ocasión del cuadro toledano en todo el partido.
El Hellín tocaba el balón, fiel al estilo del técnico, sin impacientarse, pero sin poder crear verdadero peligro, hasta que en el minuto 21, Ciro levantó a los pocos espectadores del letargo, con un disparo de falta desde la frontal que se marchó cerca del palo de Rodri.
Pero, sin duda, la ocasión más clara llegó al filo de la media hora, en la arrancada poderosa de un Casiano al que la defensa del Mora no podía detener, pero, en el mano a mano con el portero, y en su intento de vaselina, ésta se le marchó algo desviada.
Preludio del único tanto del partido tras la lesión de Ciro que dejó su lugar a Chule. Saque de esquina a la izquierda de Rodri y Casiano, al igual que en sus tres goles anteriores, volvía a meter una cabeza providencial.
Con ventaja mínima y esperanzadora comenzó una segunda mitad en la que el Hellín daba sensación de gran superioridad, pero la sentencia no llegaba. En el minuto 29, Casiano protagonizó una gran jugada por la banda derecha pero su centro al punto de penalti fue repelido por un defensa.
La gran ocasión llegó en el 38, con el gran pase de Barrero sobre el desmarque de Casiano, pero, ante el portero nuevamente, el balón se fue arriba.
Los últimos minutos fueron de bombardeo del Mora, pero de manera muy desordenada.