Rubio imparte instrucciones durante el partido.
Julián Rubio llegó cariacontecido a la sala de prensa del Carlos Belmonte, no en vano el nuevo revés de su equipo fue extraordinariamente duro.
Aun así, el técnico insistió en que se puede revertir esta situación en la tabla.
«El que no tiene esperanza, no puede vivir. El varapalo ha sido muy gordo, pero creo que de esta situación se va a salir», comenzó diciendo, para explicar que, tras la expulsión de Alberto, «nos marcaron el 0-1 y empezó un partido totalmente diferente en el que solamente pudimos esperar a que terminara».
Tras explicar el cambio de Belencoso como un intento para marcar un gol esperanzador, Rubio fue cuestionado acerca de su futuro próximo como entrenador del Albacete.
«Tengo más fuerza, fe y confianza que 27.000 personas juntas, pero yo no quiero ser nunca un obstáculo para el Albacete Balompié, sino colaborar con él. Este es un club diferente para mí porque cuando voy a cualquier otro no tengo sentimientos anteriores, pero si soy un problema o no, no lo tengo que decir yo, sino quien lo tenga que hacer y cuando tenga que hacerlo», dijo, para añadir: «Yo prefiero morir matando, y con 14 partidos por delante, se puede vivir o morir matando».
Julián Rubio, que felicitó al Celta por su victoria, también habló sobre las protestas de los aficionados -algunos de los cuales se concentraron a la salida de los jugadores del estadio-, y señaló al respecto: «Voy a salir con la cabeza bien alta y que me digan lo que quieran decirme, pero tengo la conciencia muy tranquila. Esto sucede habitualmente cuando los aficionados están molestos por la clasificación o la actitud, pero no creo que este equipo no la tenga como demuestran los tres goles de Cádiz o los que llevamos durante toda la temporada».
Rubio aludió a las dos expulsiones consecutivas, al nerviosismo o a la imposibilidad de repetir alineación como parte de las causas de la situación creada, pero aseguró entender las protestas «porque la gente tiene corazón y se tiene que expresar».
El técnico reconoció que su equipo ha perdido «frescura» en los últimos encuentros y lo atribuyó al varapalo de no haber ganado partidos anteriores, si bien se mostró firme al afirmar: «Este equipo está vivo y, si tenemos paciencia, saldremos adelante».
El de Montealegre aclaró que iba a «morir matando» en estos términos: «En Sevilla, descendí con siete del filial y estuvimos a dos puntos de salvarnos y si ahora hiciera falta, no habría ningún problema. Confío en la gente que hay, pero si viera mala actitud o baja forma, no dudaría de echar mano de otro lado».
Por último, fue preguntado por el partido de Merino, del que dijo: «No quiero cargar culpas, él tiene que hacer una reflexión y luego será yo el que tome o no medidas si se da el caso de volver a alinearlo o no».
EUSEBIO SACRISTÁN. El técnico del Celta se mostró satisfecho, en líneas generales, con el rendimiento y la victoria de su equipo, aunque no tanto con la primera mitad.
«Controlamos el partido, pero en el primer tiempo no tuvimos determinación ni llegada para buscar el gol y lo pudimos haber pagado caro», comenzó diciendo, para añadir: «Tras la expulsión tuvimos más espacios, acabamos ganando un partido muy importante y ahora hay que seguir con esta línea para ser más ambiciosos».
«El encuentro era muy importante para los dos equipos -continuó- porque el que ganase iba a tomar aire y hemos sido nosotros los que hemos tomado oxígeno, pero esta categoría es muy competitiva y hay que apretar mucho.
Preguntado por la incidencia de la expulsión de Alberto en el desenlace del partido, Eusebio Sacristán manifestó: «Fue muy importante en su desarrollo, pero creo que lo podíamos haber ganado igual si nos hubiésemos quedado 11 contra 11. Aun así, nos puso las cosas un poco más fáciles porque se crearon espacios a la espalda del Albacete que aprovechamos».
En cuanto al desarrollo de la jornada, el técnico del Celta indicó: «Ahora todos los resultados son importantes, pero lo importante es lo que hagamos nosotros porque queda mucho campeonato, cada partido es difícil y hay que mentalizarse para ganarlo».
Sobre el Albacete, reconoció que tiene «jugadores de calidad», aunque su equipo «no le dejó opciones, es mérito suyo».