Asen trata de irse de la marca de Marcos Gullón durante el partido frente al Villarreal B.
El Albacete de la temporada 10-11 sólo ha necesitado una semana para generar muchas dudas sobre su competitividad en una temporada marcada por el ajuste de cinturón económico que quizás ha sido demasiado para conseguir una plantilla competitiva en la exigente Segunda División.
Es evidente que el equipo de Antonio Calderón todavía está en pañales, pues apenas acaba de arrancar la competición, el equipo se ha hecho prácticamente nuevo en su totalidad e incluso todavía está por ver el rendimiento del congoleño Kandol, que hoy será presentado, y el paraguayo Cuevas, que ya jugó unos minutos en Villarreal. Son los jugadores llamados a marcar las diferencias en un Albacete que, de momento, se ha mostrado impotente en el juego ofensivo, incapaz de dominar el centro del campo y sólo se ha visto cierta seguridad defensiva, empañada con un error puntual que le valió al filial del Villarreal para llevarse los tres puntos.
Tres partidos disputados y sólo un empate es escaso bagaje, sobre todo teniendo en cuenta los rivales que el Alba ha tenido enfrente. Y es que el primer varapalo se lo llevó frente al recién ascendido Alcorcón, que por momentos pareció en el Carlos Belmonte el equipo veterano en lugar del novato.
Llegó la Copa del Rey y la derrota frente a un Granada que, a pesar de jugar con bajas y con muchos suplentes, cuenta con una plantilla que ya quisieran muchos.
Las dudas empezaron a surgir, sobre todo por la imagen dada por el equipo, y todos esperaban la reacción en casa de un Villarreal que ha cambiado totalmente respecto a la pasada temporada y que se presentaba además con muchas e importantes bajas.
El Alba volvió a ofrecer más de lo mismo, es decir, ausencia de control del centro del campo y falta de remate. El partido parecía encaminado al empate sin goles, a no ser por el error en el despeje del colombiano De la Cuesta que dio la posibilidad a los locales de adelantarse en el marcador.
Con el electrónico en contra y con la salida de jugadores como Antonio López y Alfredo, el Alba, como ha ocurrido en otros partidos, tuvo una clara mejoría que, de todas formas, no fue suficiente para evitar la derrota. Así, el Alba queda en la tabla en posiciones bajas, con un sólo punto y la necesidad de sumar este sábado frente a un Granada que repetirá en el Carlos Belmonte con todos sus efectivos, aunque no podrá tener a su técnico Fabri en el banquillo, al ser expulsado ayer en su choque frente al Valladolid. Mucho trabajo le queda por delante a Antonio Calderón.