El Albacete Fútbol Sala volvió a brindar otro excelente partido a sus aficionados, en esta ocasión frente a un BP Andorra que también buscó la victoria con ahínco pero que acabó cediendo ante el magnífico trabajo colectivo de los hombres de Domingo Cuartero.
La papeleta no era fácil porque el cuadro del Principado, si bien no ha tenido un buen comienzo de temporada, atesora una buena nómina de jugadores que le convierten, probablemente, en uno de los de más calidad individual (por el momento, no colectiva de la categoría).
Aun así, el equipo de Alejandro Álvarez, que abusó de los lanzamientos exteriores, comenzó muy fuerte, con una presión intensiva que los locales se sacudieron con el primer gol del partido, Isaac culminó una buena jugada individual de Chino.
El tanto alentó a los albaceteños, que comenzaron a moverse con su rapidez habitual y llegaron con claridad a los dominios de un inspirado Marimón.
No menos de cuatro oportunidades disfrutó el Albacete FS -en especial un remate de Esteban que un defensa sacó de la misma línea de gol-, pero fueron Marc Fernández y Jonathan los que le dieron la vuelta al marcador antes del descanso, aprovechando el aturdimiento de los blancos.
La segunda mitad fue de un juego vertiginoso, lo que convirtió el partido en un duelo abierto.
Marimón e Iván (decisiva actuación también la del portero local) evitaron lo inevitable en los primeros compases, aunque a los ocho minutos Marcos metió el pie en un rechace para batir por bajo el guardameta andorrano.
A partir de ahí, con el partido a tumba abierta con intercambio de oportunidades, fue el Albacete FS el que anduvo más listo en una falta botada por Isaac (que lanzó hasta tres veces al palo), con remate de José Luis y un rechace que resolvió Cata para poner el 3-2 en el marcador.
Así las cosas, el Andorra se decidió al recurso del portero-jugador con que cercó al Albacete FS, que sólo podía salir en pases largos de Iván a la posición del pivote en busca de tomarse un respiro en una segunda jugada.
La sentencia llegó en el último suspiro, con un robo de balón a cargo de Isaac que, tras atravesar todo el campo superando tarascadas, marcó a puerta vacía, confirmando la sensacional línea de un Albacete FS que, 'a la chita callando', vuelve a situarse entre los ocho mejores de la categoría.