La liga se encuentra en un momento especialmente interesante, y más para un Albacete Balompié que en las últimas jornadas está recogiendo los frutos al trabajo realizado en los últimos meses y que se está materializando en unos resultados que le han situado más o menos dentro de las coordenadas esperadas a comienzos de temporada.
La trayectoria ascendente de los blancos ha coincidido en el tiempo con la descendente de otros equipos, situados en los primeros puestos, que no hace mucho gozaban de una ventaja sustancial con relación a sus perseguidores. Esa diferencia ha sido enjugada totalmente, como ha sido el caso precisamente del rival que hoy tendrá enfrente el cuadro de Antonio Gómez, un Tenerife que ya ha quemado a su primer técnico en función, probablemente, del peor enemigo para un trabajo inteligente: las urgencias.
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