Después de múltiples reuniones entre César Ferrando y el presidente, la plantilla con el presidente (junto al director deportivo y el secretario técnico) y éstos con el técnico, nada cambia en el panorama del Albacete Balompié, al menos por lo que se refiere a la permanencia de Ferrando en el banquillo blanco.
Ayer, la atención de los medios de comunicación se redobló en la Ciudad Deportiva cuando el técnico compareció para ofrecer sus impresiones.
Ferrando señaló a preguntas de los periodistas: «La vida sigue y lo que queda es meter más trabajo e ilusión para sacar esto adelante. Cuando no me encuentro bien se me nota, muchas veces lo que tengo en el estómago lo tengo en la boca y en ese momento digo lo que pienso. Le he expresado al presidente lo que pienso».
«Yo creo que esto no es una cuestión de dinero porque al final todo se arregla, ni tampoco de amistad porque está al margen, lo que interesa es si interesa que el entrenador siga deportivamente hablando y eso es algo que tiene que decidir la directiva», agregó.
Preguntado por la posibilidad de replantearse la renuncia si todo sigue igual, señaló:«Si me quedo aquí es para tirar hacia adelante pase lo que pase, ahora no hay que mirar atrás porque el sábado hay un partido muy importante que hay que ganar y luego veremos lo que hay, en este momento no me planteo otra cosa que ganar ese partido tan vital para nosotros».
También se le preguntó por la posibilidad de que los dirigentes realizasen un «tirón de orejas» a los jugadores, y repuso:«Eso dependerá de lo que la directiva piense pero tenemos que hacer un examen de conciencia todos».
Ferrando negó que la plantilla no esté con él y lo razonó así: «Yo he sido jugador de fútbol y cuando no te gusta un entrenador y vas perdiendo 4-1 en la segunda parte no haces el 4-3. En una plantilla los que juegan están contentos y también descontentos porque no juegan, pero eso es ley de vida. Lo que tengo claro es que después del 4-1 de la primera parte, donde ofrecimos un espectáculo dantesco, en la segunda parte hicimos lo que hicimos, y eso no ocurre si no estás con el entrenador».
El entrenador blanco, que negó haberle planteado a Contreras su dimisión, matizó: «Cuando crea que soy un estorbo estaré aquí un minuto, no estaré más».
Lo que sí dejó claro el técnico es que el problema del Albacete no es solo él.
«El problema no es César Ferrando, ni los jugadores ni la directiva, es todo en conjunto. Cuando la mesa está coja es porque alguna de las patas no funciona, así que vamos a intentar arreglarla entre todos porque no es culpa de una persona ni de dos», dijo.
Preguntado por si estaba al corriente de pago, señaló lacónicamente: «Del sueldo, sí».
contreras. El presidente respaldó a su entrenador y recordó que éste es su «proyecto».
«Nosotros tenemos un compromiso, este era mi proyecto y va a continuar hasta final de temporada», dijo.
Sobre su conversación con César Ferrando, explicó:«No era cuestión de convencerle, he hablado con él de la situación, de cómo podíamos mejorar y de lo que podíamos hacer cada uno en nuestra parcela. Yo quería saber cuál era su estado de ánimo y está fastidiado porque cuando un entrenador siente una derrota como la del sábado es sinónimo de que está muy implicado».
«Después de tres derrotas todo se ve muy oscuro, pero estoy seguro de que con un par de resultados positivos se volvería a generar ilusión en este entrenador y en este equipo», insistió.
Contreras también negó que Ferrando le presentara la dimisión. «A mí no me la ha planteado, yo entiendo que el sábado estaba bastante mal pero con dos días de trabajo se vuelve del revés», dijo.