La expedición del primer equipo juvenil del Albacete llegó a primera hora de la noche de ayer a Málaga, ciudad en la que disputará hoy a partir de las doce de la mañana el encuentro de ida de los cuartos de final de la Copa del rey juvenil frente al Málaga CF.
El encuentro se jugará en el campo de la Virreina, una instalación con solera que fue remodelada hace poco como campo de césped artificial, y los manchegos tendrán enfrente al campeón del grupo V de la División de Honor, que terminó la liga un punto por encima del Betis y viene de eliminar al Gáldar canario en octavos.
Para la cita, Antonio Gómez, técnico del Albacete, podrá contar con Yelco, portero que viene de disputar el Europeo sub’17, pero tendrá la sensible baja del delantero Rubén, uno de sus jugadores más inspirados de cara al gol.
Sin embargo, el técnico restó importancia a su ausencia pues, en su opinión, «aunque es una baja importante, cuento con una plantilla de 19 jugadores más la posibilidad de subir jugadores delNacional y creo que podemos suplirle con garantías. Sin ir más lejos, en Barcelona la baja de Matilla la cubrió Gálvez e hizo un gran partido además de marcar el gol que nos clasificaba».
Con ese tanto de Gálvez el Alba dejaba fuera al vigente campeón de la Copa, por lo que el nivel de moral es alto entre los jugadores. Pese a ello, Gómez avisa de la peligrosidad del rival, a tenor de lo que conoce del cuadro malacitano. «Sin duda, es uno de los más duros que podía tocar. Tiene muy buenas individualidades pero además está compensado y ha sido muy regular en su grupo de liga».
En cuanto a las posibles claves del encuentro Gómez, que sólo se marca como objetivo en la Copa «ir paso a paso», incidió en la efectividad del cuadro entrenado por Rafa Fernández a balón parado. «Sabemos que tienen jugadores muy altos, que han logrado muchos goles de estrategia y estamos incidiendo en ello para evitarlo».
Con todo ello, apunta Gómez sobre las posibilidades de su equipo que «en estas eliminatorias, todo puede pasar. Se dice que es muy importante marcar fuera pero nosotros vamos a salir con la misma idea de siempre: la de ganar el partido».
Lo que sí descarta el técnico es que sus hombres puedan verse envueltos en una ‘encerrona’ del público local, como ya les pasase en Fuengirola en la Copa 2006, «nosotros vamos tranquilos, a jugar al fútbol y no tiene por qué haber ningún problema». «Siempre puede haber algún energúmeno pero en Andalucía hay buenos aficionados. Además, jugar en un ambiente distinto, que pueda ser hóstil, viene bien a los chavales para madurar como futbolistas».