Como era de esperar, las ventas de coches se desplomaron durante el verano.
El peor agosto de la historia, desde que existe estadística de matriculaciones, en 1989, ha hecho cundir el desánimo en el sector del automóvil. Las matriculaciones se situaron en 44.578 unidades, lo que supone una caída del 23,8% respecto al mismo mes de 2009 y el segundo retroceso mensual consecutivo, según informaron ayer las asociaciones de fabricantes (Anfac) y vendedores (Ganvam).
El panorama es desolador, sobre todo si se piensa que uno de cada 10 concesionarios no logró colocar ningún automóvil, y muy posiblemente se sigan batiendo récords negativos. Así, Anfac prevé que las adquisiciones continúen cayendo en picado hasta fin de año -en torno a un 30%-, al tiempo que asumió que no habrá más ayudas estatales.
Las organizaciones justificaron sus negros cálculos ante el escenario económico, con las medidas para la reducción del déficit público, las elevadas cifras de desempleo y la negativa evolución del consumo privado.
Por canales de comercialización, las ventas a particulares bajaron un 37,3% en agosto, mientras que las compras por parte de empresas no alquiladoras subieron un 17% en agosto. Las compañías de alquiler mantienen su fuerte crecimiento con alzas del 76,5% en agosto -algo normal en vacaciones- y del 73,4% en el acumulado del año -la flota se tenía que renovar tras estar un año casi paralizada-. Es la otra cara de la moneda. Como sucede con los pisos.
Eso sí, al menos resta el consuelo de que en España todavía quedan ricos pues las ventas de coches se dispararon en los modelos deportivos (+32,4%), de ejecutivo (+8,2%), y todoterrenos pequeños (+21,1%). Tampoco les fue mal a los concesionarios canarios (+10,6%) y madrileños (+7,6%).
Por otro lado, el director general de Anfac, Luis Valero, aseguró que las matriculaciones seguirán bajando en lo que resta de año y que no habrá, de momento, una renovación de las ayudas directas.
Asimismo, señaló que las ayudas directas a la compra contempladas en el Plan 2000E funcionaron «de verdad» a partir de septiembre de 2009, a pesar de que fueron aprobadas en mayo, por lo que indicó que las comparaciones con los volúmenes de los últimos meses de 2009 serán negativas.
De 2011 pocos se atreven a hablar. Sí el presidente de la Asociación de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y Motocicletas (Aniacam), Germán López Madrid, que habló de un desplome de 850.000 unidades. «No debemos olvidar que hace solo unos años este sector suponía el 5% del PIB y el 11% del empleo, y es clave para la economía española», recalcó. En su opinión, lo que más preocupa al sector es el fuerte retroceso del canal de particulares, el segundo consecutivo que se sitúa por encima del 35% de caída y con un volumen de 29.152 unidades, que hace muy difícil la rentabilidad en las redes de concesionarios.
a la calle. Casi sin tiempo para digerir las últimas cifras, SAS Automotive Systems presentó un expediente de cierre en su centro de Martorell (Barcelona) tras perder el contrato de proveedor de salpicaderos con Seat, medida que supondrá el despido de 124 personas. La plantilla debía reincorporarse tras las vacaciones de verano, pero se ha encontrado sin trabajo. Por ello, se concentró desde las 05,00 horas a las puertas de la factoría de Seat -donde trabajaba desde 2005-, dentro de la que operaban siguiendo el modelo just in time. Hasta ahora, la firma española contaba con dos proveedores de salpicaderos, pero decidió seguir solo con uno para optimizar costes y ganar eficiencia, según indicó la compañía.
Como se aprecia, esto no es más que el principio, y la espiral de despidos no ha hecho más que comenzar. Para evitar esto, el portavoz adjunto del PP en el Congreso, Celso Delgado, exigió al Gobierno que cumpla el mandato de la Cámara Baja para prorrogar durante lo que resta de 2010 las ayudas a la compra de coches, con el objeto de «evitar un desplome mayor del sector» en el último cuatrimestre del ejercicio. De hecho, los principales afectados recalcaron que el Gobierno recuperó «con creces» estas subvenciones.