Una iniciativa privada se ha fijado en la posición estratégica de la ciudad para implantar un parque de innovación y logística que se convertiría en la sexta zona franca de España. Estos espacios, también llamados puertos libres, gozan de una serie de ventajas fiscales y tributarias que las hacen más atractivas para empresas internacionales. Ayer los promotores informaban de que la iniciativa ya se ha presentado a la Junta de Comunidades para que pueda iniciar el trámite que la convierta en un Proyecto de Singular Interés , y adelantaban que el complejo sería «una plataforma multifunción intermodal» construida sobre 2,5 millones de metros, con capacidad para 160 empresas, y con la potencialidad de generar más de 4.200 empleos.
JUNTO A LA A-31. Leoncio José Navarro, presidente de la sociedad promotora del proyecto, explicaba después a este medio que el parque se ubicaría junto al acceso de Campollano a la A-31: «Estamos en conversaciones con los propietarios, y también con inversores internacionales y con entidades bancarias». Esta figura de la zona franca funciona en otros lugares con la atracción de una planta de automoción, «por eso hemos hablado con La India, para interesarnos en que pueda venir una planta del grupo Tata Motors, en una zona de 600.000 metros cuadrados de Campollano», indicó Navarro. El proyecto incluye un campus «de excelencia internacional», y una zona energética de producción de biocombustible, además de otras dependencias como talleres de formación profesional y un foro de empresarios.
En el Gobierno regional, y en la Consejería de Ordenación del Territorio, las noticias sobre esta iniciativa privada ya se han recibido. La directora de Planificación Territorial de dicho organismo, Bárbara Pons, indicó a este medio que en efecto la Junta de Comunidades ya conoce el proyecto (les fue presentado el pasado día 4): «Atendimos al equipo que lo promueve, y ahora está en un trámite previo a la declaración de interés regional. Para ser un Proyecto de Singular Interés faltaría mucho recorrido».
Pons subrayó que se trata de una iniciativa «puramente privada», que implica «una plataforma muy ambiciosa», pero ahora «está en la fase de consulta previa para hacer la evaluación ambiental».