Más de un centenar de trabajadores de seguridad privada y miembros de los sindicatos Comisiones Obreras, UGT y Unión Sindical Obrera se concentraron en la tarde de ayer ante la Subdelegación de Gobierno para reclamar a la patronal del sector una cuerdo en las negociaciones del convenio y pedir al tiempo a la Administración un mayor control sobre la normativa que regula sus condiciones laborales. Los representantes sindicales recordaban las razones para esta movilización a escala provincial que tendrá seguimiento en otros lugares de España, ya que el convenio de los trabajadores de seguridad privada es de ámbito nacional. Desde el 20 de enero las negociaciones entre patronal y sindicatos están rotas, después de que la última propuesta patronal pretendiera aumentar las horas de trabajo en 44 por año y una congelación de salario para este año y el próximo, con un solo incremento del 1,5% más IPC en 2011. Por parte de los sindicatos integrantes de la plataforma de negociación del convenio, la propuesta es de una subida de sueldo de IPC real más 60 euros por año, lo que podría hacer que en un medio plazo los vigilantes de seguridad tuvieran un salario por encima de los 1.000 euros, algo todavía pendiente, como recordaron los sindicalistas, que indicaron que las posiciones de los empresarios con el argumento de la crisis no están justificadas: «Pretenden recortar condiciones laborales al cobijo de la crisis económica, cuando en este sector no hay crisis; cada día se necesitan más vigilantes», señaló Isabel Cabañero, responsable provincial del sector de Actividades Diversas en Comisiones Obreras Albacete.
Después de más de un mes desde el último contacto para cerrar el convenio, entre 400 y 500 trabajadores en la provincia y unos 1.200 en la Región siguen sin tener una regulación laboral para este año, algo que recordaba la pancarta central de la protesta. De no haber novedades en la negociación del convenio y mantenerse la posiciones empresariales donde están las movilizaciones continuarán, señalaron sus representantes: «Esta es una de las primeras movilizaciones, pero está previsto que se sigan en toda España con tal de retomar las negociaciones y avanzar en mejoras para el colectivo», un colectivo en el que a las difíciles condiciones laborales se unen horarios extensos y sueldos bajos.