Restos del Mirage F1 en la zona del siniestro.
Un avión Mirage F1 perteneciente al Ala 14 de la Base Aérea de Los Llanos se estrelló en la mañana de ayer, a las 11,15 horas, en las cercanías del pueblo jienense de Segura de la Sierra, por causas que todavía se desconocen. Según informó el Ejército del Aire, el piloto, el teniente Ángel Gálvez Belmonte, de 30 años de edad, pudo salir del aparato antes de estrellarse contra el suelo, accionando el sistema de eyección, por lo que sólo sufrió heridas leves que le fueron tratadas en el Hospital General Universitario de Albacete, una vez fue trasladado hasta aquí por los efectivos sanitarios.
La zona donde cayó el avión de la Base de Los Llanos se encuentra cerca a unos 50 kilómetros del límite de la provincia de Albacete, en pleno Parque Natural de las sierras de Cazorla, Segura y las Villas.
Los vecinos del pueblo de Segura de la Sierra pudieron ver la gran columna de humo al sur de la población, en los montes que separan la aldea de Cañada Catena de Cortijos Nuevos. Si bien no hubo que lamentar daños personales, el accidente sí desencadenó un incendio que en la tarde de ayer continuaba activo, debido en parte a que se trata de una zona de difícil acceso, poblada de árboles y matorrales: «Es una zona amplia donde ha caído el queroseno a lo largo de mucho metros, y eso ha hecho que el incendio empezara rápidamente», señalaban los testigos del accidente.
DISPOSITIVO. El alto valor ambiental de la zona se vio en peligro con el rápido avance de las llamas. A primeras horas de la tarde, el servicio de extinción de incendios de Andalucía (Infoca) informaba de que el fuego permanecía activo, aunque no se dieron cifras sobre las hectáreas afectadas. Hasta el lugar donde cayó el Mirage F1 se desplazaron 59 especialistas de extinción, con cinco vehículos autobomba, un avión de carga en tierra ligero, tres helicópteros de transporte y extinción, una unidad de meteorología y transmisión; un helicóptero de extinción y dos aviones anfibios. Las últimas informaciones indicaban que los agentes continuaban actuando en la zona del incendio, a la espera de la evolución que registraran las llamas durante la tarde y la noche.
TAMBIÉN EN JAÉN. Se da la circunstancia de que un siniestro similar ocurrió hace siete años, en el mes de marzo de 2002, en la misma zona aérea donde habitualmente realizan vuelos los aviones de la Base de Los Llanos. En aquella ocasión un Mirage F1 cayó a unos 100 kilómetros del lugar donde se produjo el accidente de ayer, en el pantano jienense de Giribaile. También en aquella ocasión el único ocupante de la aeronave pudo salvar la vida saltando con el paracaídas antes de que el avión se estrellara.
SEGUNDO SINIESTRO DEL AÑO. El de ayer es el segundo siniestro en el que se ve implicado un avión del Ala 14 de la Base Aérea de Los Llanos en lo que va de año, aunque afortunadamente el piloto pudo salvarse antes de que el aparato se estrellara. No tuvieron la misma suerte los tres militares que fallecieron al comisionar dos aviones, en el mes de enero, a la altura de El Bonillo. El capitán Jerónimo José Carbonell, de 29 años de edad, el capitán Fernando Negrete, de 33, y el teniente Roberto Carlos Álvarez, de 29 años, fallecían en el accidente aéreo más grave de los ocurridos a aviones militares en la provincia. No obstante, la lista de accidentes aéreos con aviones Mirage se alarga conforme se echa la vista hacia las dos últimas décadas. En el caso de la provincia, los pilotos fallecidos en estos accidentes han sido siete, aunque han sido otros los que, como ayer, salvaron la vida accionando el mecanismo de eyección.