Agentes del GIR, en el portal del edificio donde se produjeron las detenciones.
A última hora de la tarde de ayer, la calle Juan de Toledo en las cercanías de la calle Arquitecto Fernández era objeto de un enorme revuelo. El motivo, el Grupo de Intervención Rápida de la Guardia Civil ponía en marcha un dispositivo de registro en un inmuelbe, en el marco de una operación contra el robo de palomos. El resultado en cuanto a detenidos llegaba pasadas las nueve de la noche, cuando dos personas abandonaban el domicilio registrado esposadas, para pasar a las dependencias policiales. Junto a ellos, los efectivos de la Guardia Civil que participaron en el registro también sacaron del domicilio decenas de jaulas de estos animales, además de varias cajas precintadas.
La operación policial realizada durante unas dos horas y media obligó a cortar la calle Juan de Toledo, máxime cuando eran varios los vehículos de la Guardia Civil que ocupaban uno de los carriles, lo cual supuso que se congregaran en las aceras decenas de curiosos.
EL SERVICIO CINOLÓGICO. En el minucioso registro que realizaron los agentes personaos en el piso de la calle Juan de Toledo también participó un perro del Servicio Cinológico de la Guardia Civil. No obstante, a última hora de la noche de ayer no había trascendido la acusación que pesa sobre las dos personas detenidas, ni si puede haber nuevas detenciones dentro de lo que apunta a una trama de robo de palomos deportivos en el entorno de la provincia, y a la que las fuerzas del orden le seguían la pista.
En la mañana de hoy viernes se espera que la Subdelegación de Gobierno de la provincia pueda aportar más datos sobre los delitos de los que se acusa a los dos detenidos en el registro, ni si existen más delitos no relacionados con los animales que los agentes se incautaron.