En unos pocos meses, una de las plazas más céntricas de la ciudad, la del Ayuntamiento, va a estar irreconocible. A las obras de ampliación del Museo de la Cuchillería de Albacete se le ha unido otra actuación que, aunque inicialmente apenas se iba a percibir, tras diversas modificaciones que ha sufrido el proyecto va a tener como consecuencia la transformación radical de la zona.
El concejal de Medio Ambiente y Sostenibilidad, Ramón Sotos, de quien depende esta actuación, explicó que el proyecto, financiado con dinero del Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad, «inicialmente consistía en las obras de adecuación de la red de riego y de pluviales de la plaza».
Sin embargo, gracias a la actuación paralela que se está desarrollando en relación al Museo, «se nos han abierto nuevas posibilidades que han convertido el planteamiento inicial en un gran proyecto, de mucha más envergadura». Para empezar, explicó, puesto que la obra que está ampliando el Museo se está encargando del arreglo de los taludes de la plaza -algo inicialmente previsto en este proyecto- «ese dinero nos lo hemos podido ahorrar y vamos a destinarlo a la zona central de esta plaza», señaló Sotos.
En este lugar, la modificación que se ha hecho al proyecto, adjudicado a la empresa Dragados por un presupuesto de 423.912,65 euros (IVA incluido), da respuesta a «una demanda vecinal de hace tiempo»: habilitar una zona de juegos infantiles.
«Lo que estamos haciendo -detalló el concejal- es quitar los maceteros que había con los árboles en mitad de la plaza y queda libre un espacio de aproximadamente 150 ó 200 metros cuadrados, donde vamos a instalar los juegos».
Los seis árboles que ha habido que quitar «vamos a tratar de replantarlos en este mismo parque y, si no, les buscaremos una ubicación alternativa», señaló también el concejal, dejando claro que no corren ningún peligro y que precisamente ahora es el momento idóneo, en época de poda.
Como ya se ha hecho en otras plazas en las que la zona infantil está rodeada de pavimento, «lo que haremos será colocar el material especial que ponemos en el suelo para que los niños, si se caen, no se hagan daño», como medida de seguridad.
Las obras comenzaron este verano pero «hemos tenido que pedir una prórroga, ahora, a mitad de octubre», indicó Sotos, porque, fruto de la actuación paralela del Museo, «se ha colocado un nuevo desagüe de saneamiento que ha obligado a levantar todo el pavimento desde este edificio hasta la calle Pablo Medina, lo que nos ha hecho ralentizar el ritmo a nosotros». Puesto que el motivo está argumentado, se ha concedido la prórroga y la previsión es que las obras de mejora de la plaza del Ayuntamiento estén terminadas «para marzo o abril o, como muy tarde, para principios del mes de mayo». Una fecha en la que ya estará también operativo el Museo Cuchillero con su ampliación.
Como consecuencia de la colocación del nuevo desagüe de saneamiento desde el Museo «ha habido que levantar el suelo de buena parte de la plaza» y, gracias a ello, «vamos a aprovechar para cambiar el pavimento», explicó el concejal de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Ramón Sotos. Será el colofón al cambio radical de esta céntrica zona, ya que, como avanzó Sotos, «se va a colocar un adoquín distinto, no resbaladizo, con materiales más lustrosos y de colores», tónica que también se está siguiendo en la obra museística.
Según el edil, «únicamente habrá una parte que no vamos a poder cubrir» y es la de los soportales de la otra parte de la plaza, donde está la Oficina de Promoción Económica, porque «es por ahí por donde están entrando los materiales para la obra del Museo, por lo que le hemos pedido a sus responsables que, en la medida de lo posible, puedan hacerse cargo de esta parte que queda».
El resto, toda la zona central, la parte que pega a los soportales del Consistorio, la zona de la fuente y los accesos lucirán nuevo aspecto.