Más de setenta personas de todas las edades, convocados por la Asociación Cultural Sierra del Agua, se concentraron ayer ante las puertas de las Reales Fábricas de Riópar y así de esta manera llamar la atención a todas las administraciones implicadas para que actúen decididamente a favor de la protección de este patrimonio.
Entre los asistentes, destacar la presencia de antiguos trabajadores y trabajadoras de la fábrica que, impotentes, miran cómo las administraciones dejan caer los edificios que han dado sentido a su pueblo, sin poder llegar a entender qué motivos generan tanta desidia y despreocupación hacia un patrimonio que todos consideran importante y por el que ellos han dado buena parte de su vida.
REPASO. Así se oyeron voces que clamaban para que el Ministerio de Trabajo, actual propietario del Taller de San Carlos asumiera su responsabilidad de cuidar las instalaciones, para que la Consejería de Cultura incoe el expediente de protección patrimonial y para que el Ayuntamiento de Riópar, actual inquilino de los Talleres, deje de mirar hacia otro lado. El acto terminó con la lectura de una poesía en memoria del fundador de la fábrica Jorge Graubner y de un manifiesto a cargo de la más joven representante de la Asociación Cultural Sierra del Agua, Nerea Romero, que entre otras cosas, defendió el derecho de disfrutar de este patrimonio por parte de las futuras generaciones.
La Asociación Cultural Sierra del Agua, que en este acto recibió el apoyo formal de la Agrupación Local del Partido Socialista, manifiesta su firme determinación de seguir reclamando hasta que las Fábricas estén restauradas.
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