Vecinos del barrio polígono de San Antón de Albacete viven el día a día el ejercicio de la prostitución en la zona.
La idea de los vecinos del barrio Polígono de San Antón no es fomentar un debate sobre la prohibición de la oferta de sexo en las calles albaceteñas, su objetivo es animar a los representantes locales a dictar una ordenanza que regule el ejercicio de la prostitución en los espacios públicos, ya que ciertas zonas de la localidad han sido colapsadas por esta particular forma de sexo, afectando a la tranquila convivencia de los vecinos.
Resultan reprobables las condiciones de inseguridad y explotación que acompañan al ejercicio de la prostitución callejera. La prostitución ejercida en las calles se considera como la más peligrosa, en la que con frecuencia las profesionales del sexo se ven sometidas a la violencia de clientes y proxenetas, lo que unido a serios problemas de estructuración familiar, de intenso desarraigo social y a una nula o escasa formación básica, dificulta seriamente el acceso de estas mujeres a un mercado laboral digno.
Desde el Ayuntamiento de Albacete se limitan a decir ante esta cuestión que la Policía Local ha incrementado la vigilancia de la zona, pero la intervención policial no lleva a una solución real del problema; pues las autoridades policiales, al carecer de normas que ofrezcan un resultado, se encuentra desarmada ante esta realidad social.
En definitiva, no existe una normativa específica que regule el ejercicio del trabajo sexual en las calles; una norma que determine la forma y condiciones de llevar a cabo esta particular actividad y los derechos de que son portadoras las profesionales. Es evidente la necesidad de dotar una regulación adecuada y realista al fenómeno de la prostitución, de otra forma ésta se transformará, pasando de un ambiente a otro, ocultándose a nuestros ojos, pero no fomentaremos la desaparición de su ejercicio humillante.