En mayo de 2009, cuando ya no quedaba nadie subido al guindo de la crisis económica, fuimos convocados por nuestra alcaldesa, Carmen Oliver, a una reunión en la que sindicatos y empresarios íbamos a trabajar en el desarrollo de un plan estratégico y un plan de medidas de austeridad para nuestra ciudad.
Comisiones Obreras acudimos a ese llamamiento y en esa reunión nos comprometimos a aportar nuestras ideas. Y así lo hicimos días más tarde: pusimos sobre la mesa una propuesta global de carácter estratégico que proponía medidas orientadas a la reactivación del empleo, mejora de la economía, la salud y la educación. Poníamos especial énfasis en el desarrollo de un plan de rehabilitación y mejora de eficiencia energética de nuestra ciudad y de nuestras viviendas, al amparo del Plan Nacional de Vivienda aprobado por el Gobierno y que, hasta hace poco tiempo, ha pasado desapercibido.
Nuestro documento fue entregado a la alcaldesa y con él nuestro compromiso para seguir trabajando en esa línea marcada que compartíamos plenamente.
Transcurrió el tiempo y aquella mesa de trabajo no volvió a ser convocada y aún hoy seguimos esperando que se nos llame para participar en algo que consideramos de gran importancia para nuestra ciudad, como es la elaboración de un Plan Estratégico. De aquellos contactos sólo salieron las 45 medidas anticrisis autoimpuestas por el Ayuntamiento.
Entendíamos en CCOO de Albacete que el Ayuntamiento debía liderar un proceso de reactivación económica. Sabíamos que una medida eficaz para ello pasaba por la instrumentalización del Plan Nacional de Vivienda y la exigencia al Gobierno regional para que hiciera lo propio con un Plan Regional. En noviembre fue aprobado por el Gobierno de nuestra región el V Plan Regional de Vivienda y Rehabilitación, lleno de buenas medidas y mejoras a la adquisición de vivienda y desarrollo de VPO pero, lamentablemente, con una corta aportación económica para rehabilitación: el 8,76% de todo el presupuesto del Plan (57 millones de euros de un total de 650 millones de euros). La carencia fundamental, además de económica, era la escasa implicación de las administraciones locales.
Ha pasado casi un año y desde el Gobierno, entonces, pero ahora con más contundencia se apuesta por la rehabilitación de viviendas, como medida fundamental para la recuperación de la actividad de un sector muy castigado por el desempleo, con todo tipo de medidas de apoyo y con un claro llamamiento al protagonismo de los gobiernos locales, y nos alegra; pero también nos apena porque, desde nuestra percepción, se han perdido muchos meses en desarrollar medidas que eran evidentes y necesarias.
En estos días ya hubo quien se ha apuntado al acierto de la propuesta y la expone como una original iniciativa. Está bien. Es bueno coincidir, aunque sea con 10 meses de retraso.
En el documento que entregamos el 30 de junio de 2009 al Ayuntamiento de Albacete y que también hicimos llegar, a través de nuestra dirección regional, a la mesa del Pacto Regional de la Vivienda, proponíamos la redacción de un Plan Municipal de Vivienda acompañado de una serie de medidas complementarias en materia de financiación, fomento del cooperativismo, localización y promoción de suelo barato, facilidades para la obtención de suelo urbanizable, la mejora de la oferta de VPO y facilidades para su adquisición, ect., etc. Reivindicábamos viviendas dignas a 100.000 euros. Pero nos interesaba especialmente -y nos sigue interesando- la rehabilitación y renovación del casco urbano ya consolidado, la mejora de la eficiencia energética de muchas viviendas de Albacete, la accesibilidad, la gestión medioambiental correcta de la vivienda y la ciudad. En fin; la transformación racional de espacios y barrios que sufren una paulatina degradación y envejecimiento de la vivienda y de la población. Todo, con un denominador común: más empleo y más calidad de vida para nuestra ciudad.