Esta señal de prohibido aparcar, en la calle Mariana Pineda de la capital, parece que también se ha contagiado de la tendencia a la baja que todos vivimos con la crisis y está a punto de caer más que algunas acciones en la bolsa. Lo suyo sería que la colocasen vertical lo antes posible, ya que de lo contrario puede acabar en el suelo y equivocar a algún conductor despistado... con la consiguiente multa.