La concejala de la Juventud de nuestro Ayuntamiento, María Delicado, ha anunciado, que en la Televisión Joven y en Nueva Onda, que están bajo la tutela de esa concejalía, se va a crear una escuela para formar a los jóvenes que quieran tomar parte en estas especialidades del periodismo hablado o de imágenes. La noticia me ha causado una muy grata impresión. Hasta ahora, los jóvenes que tomaban parte en la radio o la televisión que el municipio albaceteño tiene abiertas para ellos, lo hacían desde la intuición; desde el dejarse llevar por los conocimientos adquiridos a su modo y manera. Por eso resultaba entretenido ver y escuchar lo que hacían, pues lo que hacían era producto de una ingenuidad llena de un entusiasmo que anulaba cualquier otra posibilidad de hacerlos reos de otra responsabilidad que no fuera la del atrevimiento y la osadía propia de la edad.
Pues bien: si el proyecto anunciado por María Delgado se lleva a cabo, esa energía, hasta ahora incontrolada, podrá ser canalizada debidamente y en beneficio de quienes la generan, pues lo que hasta llegado un momento sólo es un entretenimiento, podría pasar a ser una vocación profesional que sirva para que estos jóvenes dirijan sus pasos hacia cualquier Facultad de Ciencias de la Información. La radio y la televisión son dos medios muy bonitos. Dos maneras de hacer periodismo que no se parecen en nada, pues los textos que se utilizan para los informativos son completamente diferentes en lo que se refiere al formato, pues aunque la noticia sea la misma, la imagen por un lado y el sonido por otro, imponen la consiguiente redacción, ya que en el primer caso, la palabra es apoyada por la imagen, y en el segundo, esa palabra es la única referencia que tiene el oyente para situar su imaginación en el lugar de los hechos. De ahí que la forma de decir la noticia en un medio u otro, también difiere mucho.
Mientras que las veces que he podido escuchar Nueva Onda lo he pasado muy bien, cuando oigo algunas emisoras profesionales me sucede todo lo contrario. Cuanta irresponsabilidad hay detrás de esos micrófonos -o de esas cámaras-, utilizados por personas que, además de carecer de la más mínima formación profesional, ejercen un intrusismo que deja sin empleo a muchos licenciados en ese tipo de periodismo.
Pero vayamos a lo nuestro: que el proyecto al que nos venimos refiriendo, y que tiene la concejala de la Juventud, se haga realidad, pues como queda dicho, es una buena manera de atraer a la juventud hacia cosas que le son de provecho y sirven para alejarla de otras no tan "rentables".
Esto me ha servido para recordar mi época en la Estación Escuela de Radio Juventud de Albacete. Allí me formé y nació en mí la vocación de periodista, y allí ayudé a formar a otras promociones. Bueno pues… ¡Ah, si! Señora concejala: ¿Y por qué no se hace una Escuela en donde entre también el periodismo escrito? Puestos a ser generosos. Con mis saludos y mí entusiasmado apoyo.