Las nuevas generaciones vienen pisando fuerte y ante la competencia que les espera en el mercado laboral la juventud está cada vez más preparada y formada.
Mercedes Sotos es un ejemplo de estudio y dedicación. Esta joven, natural de Casas Ibáñez, pese a su juventud, ya ha ganado varios premios nacionales, debido a las excelentes notas obtenidas en sus estudios.
Su curriculum demuestra que ha sabido aprovechar bien su tiempo.
Mercedes Sotos ha querido compartir con La Tribuna de Albacete, los logros que ha obtenido a lo largo de su vida.
En su voz se observa la satisfacción por un trabajo bien hecho. No existen los milagros y sí horas de estudio y dedicación.
Tiene 24 años y acaba de recibir el Primer Premio Nacional por la calificación obtenida en la Licenciatura de Ciencia y Tecnología de Alimentos, sacó una media de 9,72 puntos, que significa la nota más alta en su disciplina de toda España. «El premio consiste en una dotación económica de 3.300 euros más el diploma que me entregó la Ministra de Educación, Política Social y Deporte, Mercedes Cabrera. », explica la joven.
Gracias a esta nota sobresaliente Mercedes fue seleccionada para participar en un programa de Jóvenes Líderes Iberoamericanos. «Las universidades españolas propusieron a dos candidatos en función de los mejores expedientes. Yo estudié en la Universidad de Valencia, como mi expediente era de los mejores lo enviaron a la Fundación Carolina, que es quien organiza el evento, que se ocupó de elegir a diez candidatos, entre ellos yo, y de esos finalmente fui elegida. Durante 21 días del pasado mes de junio Mercedes aprendió la realidad política, social y económica de España e Iberoamérica. «Estuvimos en Bruselas con los eurodiputados y en muchos lugares más».
Mercedes Sotos asegura que ésta ha sido una de las mejores experiencias de su vida, no sólo por el hecho en sí sino por lo que significa el conocer a muchos políticos que están de actualidad y por lo que me han aportado mis compañeros, «que ha sido mucho».
De la experiencia de compartir muchas vivencias con otros estudiantes sobresalientes del mundo, Mercedes insiste en que, además de sus compañeros, poder ver la realidad que se está viviendo en otras partes del mundo, las diferencias que existen en el mundo es lo que más le ha llamado la atención.
Las personas que han participado en este encuentro de jóvenes ha formado en la actualidad una red para poder comentar y estar al día de la realidad que está viviendo cada país. «Con esta iniciativa queremos también ver de qué manera podemos evolucionar y también pedir ayuda a terceros», manifiesta Mercedes.
Pero este no ha sido el único logro que ha conseguido esta joven participante. El Bachillerato lo acabó con Matricula de Honor. Durante los cinco años de carrera ha estado trabajando en departamentos de investigación gracias a becas recibidas. Obtuvo dos para el de Introducción a la Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) donde desarrolló un estudio de investigación basado en la asociación de la microflora intestinal y la obesidad, en el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA, CSIC, en Valencia).
En el año 2006 consiguió la única beca que otorga el Instituto Danone para Diplomados en Nutrición Humana y Dietética. «Este trabajo lo desarrollé en Biodisponibilidad in vitro de los fitosteroles, durante mi quinto curso de carrera y lo continué con una beca de colaboración hasta el final del año académico».
Mercedes Sotos se considera una persona «muy activa, entusiasta y ambiciosa. Tengo la necesidad de aprovechar bien el tiempo. Me encanta viajar, sobre todo al extranjero, de hecho todos los veranos voy con una beca para aprender inglés o francés. Ya he podido visitar lugares tan bonitos como Chicago, Los Ángeles, San Francisco, Toronto, Londres, Irlanda, Francia o Bruselas».
El primero de ellos lo hizo a Londres con 14 años y estuvo alojada en casa de una familia durante un mes. Posteriormente viajó a Irlanda, donde también estuvo con una familia otro mes. En Francia visitó Limoux, allí también convivió con una familia oriunda. En Toronto se alojó en Trinity College, en Edimburgo, Chicago y Los Ángeles pasó otro mes alojándose en las universidades respectivas. «Todos estos viajes los he podido realizar gracias a becas de inglés en el extranjero. El objetivo de las mismas es asistir a una serie de clases y convivir con las familias para poder aprender el idioma». Mercedes es consciente del gran enriquecimiento que genera el viajar, «dado que en estas estancias convives como gente de todas las nacionalidades. Me encanta conocer gente porque es increíble las cosas que se pueden aprender de los demás, sobre todo cuando cada uno tiene una cultura distinta a la nuestra, creo que es una experiencia totalmente enriquecedora y que sin duda te abre mucho la mente».
en la actualidad. Ahora Mercedes se dedica a una tesis doctoral en Nutrigenomica «estudio de las interacciones gen-dieta, se trata de distinguir las respuestas de la dieta que tenemos cada persona, cada persona tiene un gen que condiciona, se trata de las distintas respuestas que podemos tener con una dieta, en función del genotipo de cada individuo con el objetivo de prevenir enfermedades cardiovasculares», aclara Mercedes. Lo está realizando en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, gracias a la beca que ha obtenido para su propósito, se trata de la beca de Formación de Personal Universitario. «Considero que realizar el doctorado me ofrece la posibilidad de ampliar mis conocimientos en un área específica de la nutrición, Nutrición Presonaliza, y además me ofrece la posibilidad de realizar el doctorado europeo, siempre con las ganas de seguir aprendiendo», explica la joven.
Mercedes dice que el mundo de la investigación es duro, por las infinitas horas que hay que invertir trabajando, pero que la compensa el «poder ir a congresos o el hecho de haber podido realizar cursos como el de bases de datos genéticas en Nueva York, me enriquece mucho».
Las ilusiones de Mercedes las tiene puestas en un futuro en poder ejercer de profesora en la Universidad de Castilla-La Mancha, a pesar de ser muy consciente de las dificultades que presenta. En concreto le gustaría formar parte del equipo investigador de la Facultad de Medicina o en sus ampliaciones a nuevas titulaciones. Pero asegura que no descarta la Sanidad Pública o el poder montar una Clínica de Nutrición.
Para llegar hasta aquí esta joven albaceteña ha contado con el apoyo de sus padres, a los que agradece que le hayan «dado todo lo que ellos no pudieron tener y a Joaquín por su interminable paciencia y sus valiosos consejos durante todos los años compartidos». Amante del deporte, desde niña ha jugado en el club de Volleybol de su localidad Casas Ibáñez, le gusta la naturaleza, salir con sus amigas y sobre todo, insiste, su pasión es viajar.
Estos días se encuentra en Valencia y aunque está muy cerca de Albacete, uno de sus deseos es volver a su tierra.
Con 24 años lleva una mochila cargada de vivencias y su ímpetu y sus ganas de aprender la llevarán muy lejos , pero es consciente de las dificultades que entraña.