El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM) ha considerado «favorable» la declaración de impacto ambiental del proyecto del nuevo oleoducto que unirá las refinerías de Cartagena y Puertollano, a través de las provincias de Murcia, Albacete y Ciudad Real.
La alternativa elegida corre paralela a un oleoducto ya existente entre ambas refinerías. En la provincia de Albacete, discurrirá por los municipios de Socovos, Férez, Elche de la Sierra, Liétor, Ayna, Bogarra, Peñascosa, Masegoso, Alcaraz y Povedilla. El tramo de oleoducto que pasará por Albacete será de 95,5 kilómetros.
La infraestructura irá enterrada y la mayoría del enterramiento se realizará a cielo abierto, con excepción de los ríos Segura y Mundo que serán atravesados mediante perforación dirigida.
En la declaración de impacto ambiental, según se informa en un teletipo de la agencia Efe, se señala que la empresa promotora, Repsol YPF, «se compromete a no afectar a la red de hidrología, a no alterar los hábitats de los espacios naturales protegidos ni causar afecciones sobre la fauna amenazada teniendo en cuenta todos aquellos aspectos que pudieran ser negativos».
La propia declaración de impacto ambiental, publicada en el BOE de ayer, también recoge la opinión de la Dirección General de Evaluación Ambiental de la Junta de Comunidades de Castilla-la Mancha, una de las pocas entidades de la región que, según el MARM, contestó dentro del plazo establecido como parte de la fase preceptiva de consultas.
En su contestación, la administración regional señala que el proyecto afectará a varios espacios protegidos, como el Lugar de Interés Comunitario (LIC) de las Sierras de Alcaraz y de Segura y Cañones del Segura del Mundo, la Sierra Baja del Segura y Pinares de Hellín -este último en tramitación- y varias zonas de importancia o de dispersión del Águila Imperial y del Buitre Negro.
lynx pardinus. Una de las zonas afectadas por este proyecto y es una zona de importancia para el lince ibérico (lynx pardinus) que coincide con el LIC Sierra de Relumbrar y Estribaciones de Alcaraz, que integra «zonas sensibles para la supervivencia de la especie en Castilla-La Mancha» y en las que se desarrolla el Plan de Recuperación del Lince Ibérico en la comunidad autónoma.
El lince ibérico es uno de los felinos más amenazados del mundo. Las dos poblaciones más estables se encuentran en las provincias de Huelva, Jaén y Córdoba, todas ellas en la vecina comunidad de Andalucía.
Sin embargo, desde el año 2003, la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha desarrollado el citado Plan de Recuperación, con el objetivo de tener una población estable en la comunidad autónoma. Así, en el año 2007, después de que se confirmase la existencia de individuos aislados, a través de la detección de sus excrementos en las provincias de Albacete y Toledo, la Junta dio a conocer un vídeo, grabado en un lugar del que todavía se desconoce la ubicación exacta, en el que se ve a animales adultos y a varios cachorros.
Es preciso recordar que, en el pasado, la presencia o el mero indicio de tal presencia obligó a retocar el trazado de infraestructuras. Por ejemplo, la aparición en abril de excrementos de lince entre Alcaraz y Reolid retrasó el proyecto de autovía a Linares, en Jaén, hasta que el Ministerio de Medio Ambiente no tuvo en sus manos un estudio específico sobre dicha presencia.
Otro aspecto llamativo de la declaración de impacto ambiental del futuro oleoducto es que, según la misma, hubo varias administraciones y entidades que fueron consultadas y que, sin embargo, no respondieron. Entre ellas, todos los municipios afectados, la Diputación de Albacete y, lo que resulta chocante, la Facultad de Ciencias del Medio Ambiente de la UCLM y la práctica totalidad de los grupos ecologistas.