Una plantación de olivo, en una imagen de archivo.
Las lluvias caídas de forma abundante durante las últimas semanas en la provincia de Albacete han tenido, en general, efectos positivos en los cultivos agrícolas.
Los sindicatos agrarios Asaja y UPA, valoraron para La Tribuna las buenas consecuencias en unos cultivos que arrastraban los efectos de una prolongada sequía que se inició en mayo de 2009.
«Desde hace 50 años no se había visto tanta agua en estos tres meses», señaló desde la directiva de la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (Asaja) de Albacete, su secretario provincial, Jorge Navarro, quien aseguró que el agua «ha venido muy bien al campo», sobre todo a las siembras de octubre que se realizaron en seco. «El problema -dijo- es que no se pudo acabar la sementera de invierno inconclusa cuando se inició el temporal, y en la de primavera habrá que plantar girasol, maíz o cualquier otro de ciclo más corto».
Por su parte, Julián Martínez, secretario de Organización de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) resaltó que estas lluvias «han causado beneficios en general, sobre todo en los cultivos leñosos por el aporte hídrico que reciben para iniciar su ciclo vegetativo», aunque no olvidó algunos daños causados en zonas encharcadas o en escorrentías. Martínez, añadió que las nevadas y heladas «tendrán consecuencias severas en olivos con hojas marrones, y podría estar afectado el viñedo que atraviesa un momento crítico», aunque habrá que esperar para comprobar el daño real, añadió.
Desde Asaja coinciden en señalar que los primeros daños se notaron en el olivar, parte de cuya cosecha no se pudo recoger, y destacaron el efecto positivo de las precipitaciones para la viña, olivo y almendro, así como para los acuíferos, para el monte y los pastos. Las repercusiones negativas se quedan «para la ganadería -dijo Navarro- con rebaños que no pueden salir al campo, encerrados hace meses y a base de pienso».
En general, los sindicatos reconocen que las aportaciones de agua han resultado beneficiosas tanto en secano como en regadío, al evitar gastos y abaratar costes de producción.
Las precipitaciones, abundantes en toda la provincia, se han repartido de forma irregular y han dejado algunos terrenos inundados. «En febrero -señaló Jorge Navarro- cayeron cerca de 70 litros por metro cuadrado en la zona centro, cuando lo usual son 20». Si tenemos en cuenta la subida de la factura eléctrica «otra de las ventajas -agregó- es que no ha habido que regar ningún cultivo que acumulan reservas para un mes».
Navarro señaló que el exceso de agua que ha causado retrasos en la siembra del ajo también puede perjudicar a este cultivo, al igual que a los cereales y a las leguminosas inundadas «cuyas raíces se cuecen». Otro de los problemas es que la tierra agrícola se lava y por lixiviación, la materia orgánica ha descendido a estratos más bajos y «la planta necesita nutrientes, además de sol y calor», señalaron.
Por su parte, Julián Martínez, de UPA, afirmó que en varias tareas agrícolas la climatología ha propiciado un «retraso espectacular ya que aún no se ha terminado de sembrar y hay cierta preocupación entre los agricultores». También Navarro señaló que tareas agrícolas como la poda, sarmentera, ruleado de la siembra y abonado, van retrasadas y advirtió del riesgo por heladas que corren los frutales, sobre todo el almendro, que han iniciado su floración.
El Tiempo en España en las próximas horas
Grammys a la vista
Manifestación de funcionarios en Madrid
Rifirrafe entre Mariano Rajoy y Rosa Díez
Rifirrafe entre Rubalcaba y Rajoy por las 'pilladas'
Un tren de metro descarrila en Santiago de Chile
Le obligaban a ir semidesnudo por la nieve con 4 años
Revisarán todos los Airbus A380 por grietas en alas
Rusia alcanza 'el agua más pura y antigua del mundo'
Cómo no probar un chaleco antibalas