El voto de dos concejales del equipo de Gobierno, sumado al de los dos grupos de oposición, PSOE e IU, dejó ayer sobre la mesa un expediente relacionado con la Rambla del Cañaveral, un asunto especialmente difícil y polémico al que el municipio le busca solución desde finales de 2009.
Como se recordará, hace algo más de dos años, el Consejo de Ministros paralizó la urbanización de la zona, por presunta ocupación del dominio público hidráulico. Tras numerosos avatares, se llegó a una solución, consistente en situar un aparcamiento en una zona donde había riesgo de inundación en caso de fuertes precipitaciones sobre el municipio.
Para desarrollar el aparcamiento, era preciso realizar una expropiación que ha sido recurrida por cuatro de las familias afectadas. Con el objeto de salvar este nuevo escollo, el alcalde, Pedro Luis Medina, negoció con los afectados un acuerdo extrajudicial.
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