España defenderá en los tribunales de EEUU la devolución íntegra del tesoro valorado en 373 millones de euros que la empresa Odyssey extrajo de un buque naufragado en una operación conocida como Black Swan (Cisne negro).
El abogado James Goold, que representa al Gobierno, explicó que en dos semanas planteará ante el tribunal federal de Tampa (Florida) una demanda más detallada que amplía una remitida el pasado miércoles. «Queremos dejar claro que todo lo hallado en un buque hundido, fuera o dentro de las aguas jurisdiccionales españolas, es de propiedad íntegra del país», comentó Goold.
El letrado agregó que, en realidad, todavía se desconoce el origen del tesoro rescatado por Odyssey que, hasta el momento, se ha negado a aclarar de qué barco procede y en qué lugar se halla.
«La empresa estadounidense sigue sin responder y nuestra obligación es dejar claro que el Reino de España es el propietario de todo lo contenido en cualquier buque que estuviese a su servicio», explicó.
La defensa legal será similar a la llevada a cabo en el año 2000 con el caso de las fragatas Juno y Galga, hundidas frente a las costas del estado de Virginia.
Según Goold, la jurisprudencia internacional, basada en el caso de esos dos barcos, es clara: todo lo encontrado en un buque hundido es de propiedad del país que tiene los derechos de propiedad sobre el mismo, sin importar el lugar del naufragio.
En este sentido, la demanda presentada ante el tribunal de Tampa señala que «España no ha cedido su propiedad y otros derechos de las naves hundidas».
«Toda la soberanía y cualquier derecho de tales embarcaciones, carga, artefactos o cualquier contenido quedan reservados», afirma la demanda.
en busca de pruebas. Fuentes diplomáticas nacionales explicaron que la reclamación presentada en Tampa, ciudad en la que tiene su sede la empresa Odyssey, es una de las iniciativas legales con las que se defenderán todos los derechos de propiedad de lo encontrado en ese naufragio.
Éstas aclararon que «nunca se ha permitido que los buques de Odyssey operen sin la expresa autorización de España en aguas jurisdiccionales del país».
El Ministerio de Cultura ha pedido la empresa que facilite «las pruebas sobre la localización y la excavación del naufragio Black Swan, así como la confirmación y pruebas de la identidad y detalles de los artículos extraídos».
Odyssey, que recuperó lo que puede ser el resto submarino más rico descubierto hasta ahora, mantiene su silencio respecto al origen del tesoro, por lo que, desde el punto de vista español, ha aumentado las sospechas de que podría tratarse de un expolio.