La asociación Rayuela se presentó en las pasadas fiestas de San Roque con actividades para los más pequeños
Con el objetivo de fomentar un tipo de ocio diferente, la educación en igualdad y la recuperación de juegos y costumbres tradicionales, se ha constituido en la localidad, la Asociación cultural Rayuela de Tobarra, presidida por Tomás Ginés Lorente Urrea.
La asociación se presentó formalmente en las pasadas fiestas de San Roque, realizando actividades lúdicas para los más pequeños, tanto en la Zona Joven, como en el Paseo Príncipe de Asturias, contando con un buen número de monitores de ocio y tiempo libre.
Entre las actividades realizadas para darse a conocer, principalmente entre las familias, destacaron los talleres y juegos infantiles que desarrollaron en horario vespertino en la Zona Joven, en donde desarrollaron una fiesta infantil, con la asistencia de un gran número de niños que disfrutaron con las actividades propuestas por los monitores de la Asociación.
El último día de fiestas, toda la animación infantil realizada en el Paseo ferial, fue a instancias de los voluntarios y monitores, que plantearon talleres de manualidades y actividades lúdicas, en las que participaron más de medio centenar de niños, acompañados por sus familiares, que manifestaron su satisfacción por el desarrollo de las distintas actividades propuestas.
Objetivos. Desde la asociación hacen un llamamiento para que las personas interesadas se acerquen y participen en las actividades organizadas o para que aporten ideas e iniciativas. Los interesados pueden contactar con el presidente, Tomás Ginés Lorente, o con la secretaria, Noelia López Gómez.
Los principales objetivos de Rayuela, son: el fomento de un tipo de ocio diferente; transmitir normas básicas de comportamiento; promover el trabajo en equipo, la reflexión y el dialogo, valorando las opiniones y acciones de los demás; desarrollar sus capacidades creativas y la imaginación de las más peques; facilitar el desarrollo de las capacidades de observación y de expresión; acercar el mundo de la cocina a los más pequeños de una manera lúdica y divertida. En todo caso se ofrece: pasar un rato divertido, fomentar la curiosidad; realizar actividades de preinvención de hábitos no saludables y educar en igualdad. Y la recuperación de juegos y costumbres tradicionales con la finalidad de enriquecer a los participantes.