La ciudad acogerá el próximo sábado un acontecimiento inédito hasta la fecha por estos lares, la primera edición de la Fumada Lenta de Albacete, que se celebrará en el Hotel San Antonio, a partir de las 16 horas, organizada por el Club de Fumadores de Pipa local (Pipalba). Surgido en marzo de 2008, su presidente, Fernando Avilés Márquez, nos desvelaba que para esta cita esperan la asistencia de medio centenar de participantes, entre los que se encuentran algunos de los mejores fumadores de pipa nacionales e incluso de otros países europeos, como Italia y Alemania.
«El principal motivo del evento -asegura Avilés- es promocionar la ciudad y su provincia con actividades culturales, cata de vinos y degustación de queso manchego, llevándose también a cabo una exposición de pipas artesanas elaboradas por Ser Jacopo en el salón donde se celebrará la fumada».
El presidente del Club de Fumadores de Pipa de Albacete nos comenta que con esta actividad la ciudad se coloca a la altura de grandes capitales españolas donde ya se han promovido, caso de Madrid, Barcelona o Zaragoza.
Natural de Ossa de Montiel y profesor de Historia en el Instituto de Casas Ibáñez, Fernando Avilés matiza que una fumada lenta es una competición que consiste en mantener la pipa encendida el mayor tiempo posible. Por ello se entregará a cada participante una pipa, nueva e idéntica para todos, tres gramos de tabaco, un atacador y dos cerillas; se concede un tiempo de cinco minutos para preparar el tabaco y cargar la pipa y dos minutos más para encender utilizando las cerillas, siendo a partir de ese momento cuando comienza a contar el tiempo. Obviamente, el fumador que mantiene la pipa encendida durante más tiempo es el ganador.
Según Avilés, «los fumadores de pipa representan la otra cara del fumador y, desde el respeto hacia los demás, pipa pueden considerarse verdaderos gourmets, que saborean el tabaco y no lo inhalan hasta los pulmones, fuman moderadamente, generalmente en la intimidad de su casa o junto a los amigos». Por ello, el colectivo se encuentra en contra del endurecimiento de la Ley Antitabaco, «porque es excesivo que se nos prive de cualquier lugar público para poder fumar».
Todo un ritual. El presidente de Pipalba considera que esta afición está rodeada de todo un ritual: desde la elección de la pipa (generalmente los fumadores son también coleccionistas), preparación del tabaco y un pausado disfrute de los aromas y sabores de los mejores tabacos, un placer que suele acompañarse de la lectura y la música..., todo ello derivado de una filosofía de vida muy alejada al consumo compulsivo de cigarrillos. Los miembros de Pipalba se reúnen una vez al mes en el Café Indiano para disfrutar de su afición y programar distintas actividades, de hecho el próximo mes de noviembre asistirán al Campeonato de España en Madrid.
Finalmente Fernando Avilés nos detallaba el programa de la Fumada, así, tras la recepción del viernes y la cena para los participantes, el sábado se llevará a cabo una visita al Museo de la Cuchillería, una cata de vinos y la degustación de queso manchego a mediodía. A las cuatro de la tarde, que se prolongará hasta las 20 horas. «Todos los participantes recibirán un obsequio, ya que prima, por encima de todo, el hermanamiento entre todos los asistentes», concluía.