Kathryn Bigelow posa con el Oscar ante los medios.
La gran triunfadora de la 82 Edición de los Oscars del pasado domingo fue la cinta bélica En tierra hostil de Kathryn Bigelow, que se llevó seis Oscar de los nueve a los que estaba nominada. El Oscar sorprendentemente se declinó a favor de una cinta independiente, valiente y arriesgada si la comparamos con la superproducción Avatar de James Cameron que, en esta ocasión, se hundió con el Titanic al completo llevandose tres Oscar menores (Fotografía, Dirección Artística y Efectos Visuales) y perdió el duelo con su ex. Ese duelo que la prensa había creado días atrás para dar más morbo a la ceremonia. Pero sin lugar a dudas, la ganadora de los Oscar 2010 fue una mujer, la primera mujer en ganar un Oscar a la Mejor Dirección, fue Kathryn Bigelow, cineasta atípica, dueña de una belleza de estrella de Hollywood, que siempre se inclinó por el cine de acción, bélico, cargado de testosterona. Tuve la suerte de conocerla durante el Festival de cine de San Sebastián en el 2000 en la presentación de su cinta El peso del agua, y aunque ya la admiraba por películas como Acero Azul y sobretodo por Le llaman Bodhi, quede prendado por su belleza y su simpatía. Nadie podía augurarle un éxito así una década después. Si existe una resistencia específica hacia las mujeres que hacen películas, yo sólo he preferido ignorarlo como obstáculo por dos razones: no puedo cambiar mi género y me niego a dejar de hacer películas, aseguro a la prensa Bigelow en esta temporada de premios en Estados Unidos, donde rompió un poco el silencio que la caracteriza sobre su vida personal. Debería haber más mujeres dirigiendo, yo creo que simplemente no existe la conciencia de que es realmente posible. Y lo es, agregó la cineasta de 58 años y 1,82 de estatura que el pasado domingo se convirtió en la primera mujer en ganar el Oscar a Mejor Dirección otorgado por la Academia de Hollywood. En los 82 años de vida del premio Oscar, Bigelow fue apenas la cuarta mujer candidata a mejor dirección, antecedida por Lina Wertmuller por Seven Beauties en 1976, Jane Campion por The Piano en 1993, y Sofia Coppola por Lost in Translation en 2003. Bigelow arrasó con los trofeos del sindicato de directores, con los del Bafta y el sindicato de guionistas gracias a The Hurt Locker, titulada aquí En tierra hostil, una cinta que agarra al espectador por el cuello para hundirlo en la tensión de la guerra. Esta obra la puso a competir por los mismos premios al cine con su ex esposo, James Cameron, artífice de la exitosa Avatar. Es un verdadero honor ser candidata en su compañía, declaró Bigelow en febrero al recibir el Bafta a Mejor Dirección, la primera vez que este premio británico recaía en una mujer y a la que también aspiraba Cameron, de 55 años. De su lado, el director de las superproducciones Titanic (1997) y Avatar ha sonreído cuando se le cuestiona sobre una posible rivalidad profesional entre ex esposos, pero en las tarimas confirmó su admiración por Bigelow, como en los Globos de Oro, cuando al ganarle a ella dijo: Francamente creí que lo ganaba Kathryn, que se lo merecía. Bigelow y Cameron estuvieron casados entre 1989 y 1991. Ese último año se estrenó el único fruto de aquel matrimonio, la popular cinta Point Break (Le llaman Bodhi), dirigida por ella, producida por él y con las actuaciones de Keanu Reeves y el fallecido Patrick Swayze. Aunque nunca revelaron las causas del divorcio demostraron que quedó una buena relación al reunirse en 1995 con Días extraños, un filme dirigido por Bigelow y escrito y producido por Cameron. Desde el año 2000 estrenó solo dos largometrajes El peso del agua y K-19: The Widowmaker (2002), aparte de The Hurt Locker en 2009. A diferencia de Cameron, que se casó dos veces más después del divorcio con Bigelow, la cineasta no volvió a pasar por el registro civil. Yo siempre quiero hacer películas. Pienso en ello como una gran oportunidad para hablar sobre el mundo en que vivimos, ha reiterado Bigelow.