La revista Barcarola entrega hoy los premios del XXVI Certamen Internacional de Poesía y Cuento, en un acto que se llevará a cabo en el Museo Municipal de Albacete. Los jóvenes escritores albaceteños Andrés García Cerdán, en poesía, y Lucía Plaza Díaz, relato, recogerán las distinciones de Barcarola. La escritora Lucía Plaza comentó a La Tribuna de Albacete las características de su cuento ganador, Al teléfono, la muerte.
¿Qué supone para usted haber ganado el premio Relatos Barcarola?
Es una alegría muy grande y una gran motivación, porque es un premio que tiene muchos prestigio y además si lo ganas en tu tierra, mejor.
¿Es un valor que se haya premiado a dos albaceteños?
Estoy contenta por eso, porque en Albacete hay gente que escribe, que tiene realmente mucho nivel, y normalmente es muy raro que este premio lo gane gente de Albacete y justo este año lo hemos ganado dos personas, es importante para los escritores de nuestra tierra.
¿Se dedica profesionalmente e escribir?
No, soy ingeniera de Montes. No tiene en principio nada que ver con la literatura, lo que pasa es que, como vivir de la literatura es muy complicado, una tiene que tener otra profesión y en mi caso me gusta mucho la naturaleza, por eso hice Ingeniería de Montes.
¿Cómo es su relato, Al teléfono, la muerte?
Se trata de un escritor de provincias, que al principio podría ser yo, que recibe una llamada, diciendo que es la muerte y tiene un encargo para él. Al principio lo toma en plan broma, pero luego se da cuenta, que es la muerte que quiere que le escriba una serie de historias.
¿Por qué la muerte?
Porque las historias que tiene que escribir son sobre la muerte de otras personas y, a cambio, el premio es que puede escribir su propia muerte.
El jurado destacó la riqueza del contenido y versatilidad de la forma.
Sí, considero que el jurado ha valorado la originalidad de la historia, porque creo que todo el mundo que la ha leído ha hablado de ello y luego, que le he dado un toque de humor, es un relato bastante irónico. Tratar así el tema de la muerte tampoco creo que lo haga mucha gente.
¿Se trata de un cuento?
Sí, realmente los relatos son cuentos que suelen ir dirigidos a adultos.
¿Suele concursar?
Sí, lo que pasa es que yo normalmente lo que suelo escribir es poesía. Este es mi segundo relato y lo mandé más por probarme a mí misma, más que para ganar, esa es la realidad, lo hice para ver qué pasaba.
¿La próxima edición podría plantearse cambiar y concursar en poesía?
Sí, lo intentaré a ver qué pasa, porque yo disfruto más con la poesía, pero es verdad que la poesía tiene sus temas y los relatos los suyos, entonces, la prosa llega a más gente, pero la poesía siempre llega más hondo y si quieres hablar de cosas importantes, lo que tienes que utilizar es poesía; si quieres contar una historia, necesitas un relato.
¿Ha publicado?
Poemario mío, íntegro, solo uno, se llama Piso piloto. Luego, en antologías sí que he publicado otras cosas.
¿Va a compaginar poesía y prosa?
Sí, a partir de ahora me parece que lo voy a compaginar.
¿Más allá del relato corto?
Sí, en principio comencé con el relato como un ensayo, antes de escribir una novela, que lleva mucho tiempo y mucho desgaste, pero tampoco me sentía preparada, es por lo que decidí empezar con los relatos y la verdad es que me gusta, me siento bastante cómoda.
Como usted sabe muy bien, aunque la poesía llegue muy hondo, lamentablemente no llega muy lejos.
Efectivamente, primero, con la poesía todo el mundo está encantado con los autores antiguos y piensa que no ha evolucionado. Si se interesasen por lo que se está haciendo, se darían cuenta que para el ritmo de vida que llevamos, cosas cortas, poesía, se adecuaría más, pero no sé como tiene fama de romántica, de cursi, es un género que está un poco olvidado.
¿Cómo es su poesía?
La verdad es que es bastante extraña, porque mucha gente me dice que algunos poemas parecen canciones.
¿Podría ponerles música?
Sí, con alguno ya lo he hecho. La poesía se ha hecho canción, hay muchos poemas que se han musicado, funciona muy bien. Ahora mismo los que tengo con música, la ha hecho David Sarrión, con un par de poemas y ha quedado bastante bien.