«Soy la mujer más feliz del mundo en este momento», así de emocionada expresaba ayer la albaceteña Iris Sánchez Piqueras su gratitud por el inesperado homenaje que le tributó Cruz Roja, enmarcado en la campaña de agradecimiento a sus socios que la entidad lleva a cabo en todo el país.
Iris, que pertenece a la organización desde la misma cuna -su padre la hizo socia nada más nacer- fue sorprendida cuando paseaba al mediodía por el céntrico Pasaje de Lodares junto a su hermana y su hija, que actuaron como ganchos para llevarla allí a la hora señalada.
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