La Asociación Protectora de Animales y Plantas El Arca de Noé surgió hace dos décadas gracias al empuje de un grupo de albaceteños amantes de los animales. Durante estos años el colectivo afrontó la escasez de recursos de todo tipo con tesón y grandes dosis de ilusión y desde una docena de perros con los que se comenzaron en un patio de un barrio de la capital, y, después de pasar por tres albergues, adquirieron uno en propiedad, con créditos hipotecarios avalados por miembros de la junta directiva. Actualmente, El Arca de Noé cuenta con más de 900 socios. El albergue Altair (situado junto a la carretera de Jaén), que atiende una media de ocupación de 250 a 300 perros y gatos, ofrece una condiciones de vida dignas a todos los animales abandonados. Durante la jornada de puertas abiertas que celebró en la mañana de ayer decenas de ciudadanos recorrieron las dependencias del mismo y contemplaron su día a día y la actividades realizadas por las 20 personas que trabajan allí.
La jornada sirvió también para inaugurar las nuevas instalaciones, consistentes en un nuevo quirófano, sala de curas, módulos individuales y nuevos módulos para gatos, con aislamiento térmico especial para utilizarlos en postoperatorios.
La asociación lleva a cabo alrededor de 600 adopciones anuales y realiza campañas periódicas de recaudación de fondos para financiar nuevos proyectos, por ejemplo ahora proyectan dotar de luz eléctrica el albergue.
Las personas interesadas en hacerse socio de El Arca de Noé pueden pasarse por su sede social, en la calle Pérez Galdós, 39.