El Museo Municipal de Albacete presenta la exposición Manuel Azaña y la Segunda República, que podrá visitarse hasta el 29 de noviembre. La muestra se inauguró ayer con presencia de la concejala de Cultura, Rosario Gualda y el presidente de la Fundación Manuel Azaña, Joaquín Rodero.
Decía Rosario Gualda que un espacio para libertad, como es un museo, se enriquece con esta exposición que viene muy bien para que los albaceteños conozcamos un poco más de nuestra historia, porque incluye material de Albacete, como periódicos, y otros documentos de interés.
Decía que Azaña es un político insuficientemente conocido y uno de los intelectuales españoles del siglo XX más importante. En su actuación en diversos cargos, comentaba la responsable de Cultura, fue responsable de leyes de gran importancia, como la ley del divorcio, el estatuto catalán o el voto para la mujer. Terminaba indicando que tenemos la obligación política y moral de promover el conocimiento de la historia de España.
Joaquín Rodero por su parte, además de hablar de Manuel Azaña como figura emblemática, comentó distintos aspectos de su relación con Albacete, y las distintas visitas del político a la capital, para apoyar a su partido.
Tras la inauguración ofreció a los presentes un recorrido guiado por esta exposición. El visitante descubrirá en el Museo Municipal a una de las personalidades españolas más importantes del siglo XX, Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, muerto en Montauban en 1940. La exposición se estructura en dos parte, la primera repasa la actividad política y la vida de Azaña, a través de fotografías expuestas en paneles y ordenadas cronológicamente. Comienza con su infancia y juventud, contínua con las etapa de la República y la Guerra Civil y finaliza con su exilio yo fallecimiento en Montauban, Francia, el 4 de noviembre de 1940. La segunda parte consta de importante material documental que se exhibe en los expositores, como un libro editado por las Cortes Constituyentes, con las fotografías de los diputados electos, monedas y billetes de la República y la Guerra Civil, documentos personales de Azaña, el manuscrito de Mi rebelión en Barcelona, correspondencia, ediciones de los años 30 de libros suyos, como El jardín de los frailes o En el poder y en la oposición, banderines, cartillas de instrucciones del Ejército Popular, telegramas o importantes discursos durante la guerra.
En audiovisuales se muestran las dos únicas grabaciones sonoras conservadas de Manuel Azaña y la preparación del famoso mitin del campo de Comillas, en Madrid, en octubre de 1935. También podrá seguirse su discurso más conocido durante la Guerra Civil, conocido como el de las tres P: Paz, piedad y perdón.
Manuel Azaña, explica Rosario Gualda en el programa de la exposición, «fue un gran reformador, empeñado en sacar al pueblo español de la incultura y la miseria por medio de la acción de gobierno. Creía en el estado educador y defendía la unidad de democracia y cultura». Esta muestra podrá visitarse en horario de 10,30 a 13,30 y de 17 a 21 horas. Lunes, cerrado.