David Simón
El albaceteño David Simón comenzó sus estudios artísticos hace más de ocho años en la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia. Durante su formación como actor especializado en danza, interpretación y musicales, David interpretó varias obras como Chicago, Lucky Stiff, El escuadrón del milagro, o, incluso, presentó un programa de cocina en el canal siete de la región murciana. Al terminar sus estudios, este albaceteño, de 26 años, decidió emprender un nuevo camino artístico en una de las ciudades españolas que concentra un mayor número de teatros y, ofrece grandes oportunidades de trabajo, Madrid.
Consciente de las dificultades que rodean este mundo, David se siente afortunado y asegura que no le costó encontrar trabajo en la capital, y por suerte, pese a la baja remuneración, «no he tenido la necesidad de trabajar en otra cosa diferente de un escenario», comenta.
En la actualidad, su trayectoria profesional se encuentra en un buen momento, ya que desde algo más de un año y medio, interpreta, con una gran aceptación entre los más pequeños, el musical de Alicia en el País de las Maravillas con la compañía La Maquineta, en el teatro Lara de Madrid. Como asegura David, «empecé con papeles pequeños, pero poco a poco, he llegado a ser el protagonista en algunas obras». Zaragoza, Valencia, A Coruña o, Málaga, son algunas de las provincias españolas donde David Simón ha representado, junto al resto elenco, las diferentes obras interpretadas. Como no podía ser de otra manera, «me encantaría poder venir a actuar a Albacete», confiesa el albaceteño.
A pesar de los desequilibrios y el intrusismo que se vive este sector, «lo mejor de ser actor es la vida tan llena que se lleva, porque cada vez que te subes al escenario, es algo nuevo», explica David. El cuidado de la voz, el cuerpo o, la imagen física son algunos de los requisitos esenciales que todo actor debe de llevar a cabo durante su profesión y, por supuesto, «siempre tienes que ir cargado de energía a todas las actuaciones, para dar lo mejor de uno mismo», asegura. De igual forma, «si volviera atrás, me volvería a formar como actor porque, a pesar de la inestabilidad profesional, es una vida completa y satisfactoria a nivel personal». Lamentablemente, como en casi todos los aspectos profesionales de la vida , «quien tiene padrino, se bautiza», asegura el albaceteño. Aún así, el artista tiene la suerte y el talento de desarrollar su trabajo artístico continuamente, ya que, el próximo 18 de septiembre estrenará, en el Teatro Galileo de Madrid, el musical de La Bella durmiente, en el papel del príncipe. Pero, por supuesto, «no descarto ningún proyecto que pueda surgir con el tiempo».
David afirma que la televisión y la gran pantalla, son unos de los grandes trampolines para llegar a conseguir el poder y la popularidad de elegir los papeles que se quieren interpretar. En líneas generales, «me gustaría poder vivir del arte e interpretar a grandes personajes en los que me sienta cómodo». Aún así, «lo más importante para mí es el apoyo de mi familia y amigos», y, por supuesto, «eso a mí no me falta», revela.
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