Librería Popular de Albacete acogió ayer la presentación de El llanto de la vieja Hilda y otros relatos, de Miguel Ángel Molina, que comentó a La Tribuna de Albacete las características de este libro.
¿El título es por el relato que da cohesión al libro?
Es el relato que cierra el libro y quería darle al mismo el nombre de ese relato porque es uno de los que me siento más orgulloso.
¿Por qué son 19?
Realmente no hay ninguna razón. Se trata de una selección de todos los trabajos que tengo hechos, los que consideraba que debían publicarse, los conté y salían esos.
Recoge relatos costumbristas hasta de ciencia ficción.
Sí, los temas de mis relatos son muy variados; el libro no tiene un hilo conductor, ni una temática común y cada uno tiene su propio estilo y estructura diferente, y los temas son variados, costumbristas, fantásticos, algunos tienen connotaciones de realismo mágico.
No solo le interesa un tema en concreto.
Utilizo todo lo que se me ocurre que pueda escribirse.
¿Hay alguna motivación en concreto que le lleve a escribir un relato?
Cada relato tiene una manera de gestarse distinta y al ser relatos muy cortos, lo más común es que me surja una idea y empiezo por el final. Normalmente a partir de ahí construyo el relato en sentido inverso, y lo que más me cuesta es empezarlos, porque lo que tengo claro es el final. En otros sí utilizo un tema en concreto que me lleva a desarrollarlo y afrontarlo, lleva una construcción diferente, pero normalmente suelo empezar los relatos por el final.
Le interesan también distintas épocas.
Intento afrontar todos los temas que surgen y si está ambientado en el siglo XVI, lo hago igual, aunque lleve más trabajo por el asunto de documentación y estilo, que puede ser diferente si no son actuales, por ubicación y ambientación.
¿Hacía falta un «envase» común para darle cuerpo a un libro como éste?
Sí, aunque los relatos no tengan nada que ver unos con otros, lo único que el autor es el mismo y alguno ha sido publicado en antologías o libros con cierta temática, pero han salido de manera aislada, con otros autores. Llegado un momento vi la necesidad de reunirlos todos, como si fuera una familia, para que salieran a la calle de manera conjunta.
¿Ha sido difícil publicar?
No es fácil publicar. Contacté con varias editoriales y realmente Que Vayan Ellos se ha atrevido con la aventura para sacarlo a la luz, porque soy un autor inédito y nunca antes había publicado un libro; entonces, es un riesgo, pero ellos han querido hacerlo y esperamos que responda a las expectativas de la editorial y a las mías.
No se dedica profesionalmente a la literatura.
Yo soy funcionario de la Universidad. Me dedico a la literatura como afición, como tanta gente, porque vivir de esto solo pueden hacerlo unos pocos afortunados. En mi caso, empecé por probar, ya que tenía ideas y pensé que podría hacer algún relato. Al final se convirtió en una necesidad placentera y actualmente las ideas se van agolpando que hay que sacarlas, llevándolas a papel. Trabajo la idea y casi tengo el relato en la cabeza, por lo que voy dándole forma mentalmente y cuando creo que tengo claro que me puedo poner a escribir, me pongo.
¿Qué está preparando?
Estoy planteándome una novela, tengo la idea, por lo menos saltar un poco del relato corto y hacer una novela, aunque sea breve. Tengo algunos temas e ideas.