Tribuna de Albacete Digital

Tribuna de Albacete Digital
Martes, 7 de Febrero de 2012
| Imprimir | Enviar por email |
Tamaño de letra » Aumentar / Reducir

Compartir »   Menéame   Compartir esta noticia en Buzz  Compartir artículo en Windows Live  
 

Vivir

09/11/2007

JAZZALBACETE

Chano Domínguez: «A la gente la machacan con música basura y el jazz se revaloriza»

Por sus manos ha pasado parte de la historia contemporánea de la música española y hoy, a las 21 horas, dará un concierto en JazzAlbacete

VIRGILIO LIANTE

¿El jazz alguna vez se abrirá al gran público?
Yo creo que tiene un gran público como es el que asiste a los conciertos, el que compra los discos y el que está enganchado a las músicas vivas. Ahora para que ese público, que considero grande, sea masivo es más complicado. Hoy en día hay una serie de plataformas donde aparecen las músicas que se oyen y en estos canales el espacio que queda para el clásico, el jazz o el flamenco, es poco porque se sale de los cánones de una canción bailable de tres minutos.
Pero uno siempre tiene la sensación de que el caviar, que podría ser el jazz, no le gusta a todo el mundo.
Sí, bueno. Pero de lo que ocurría hace 20 años a lo que pasa hoy en día ha habido un cambio bastante notable. El crecimiento de festivales de jazz ha sido enorme. Antes, solamente había festivales en Madrid, Barcelona, Getxo, San Sebastián, Vitoria y poco más, y hoy en día hay un festival en Albacete y en casi todas las ciudades de este país. Al público lo tienen machacado en los medios de comunicación con la música basura y eso ha provocado que el jazz o el flamenco se revaloricen todos los días.
Tendrá muchas anécdotas de sus conciertos.
Sí, una de las anécdotas más grandes que me ha pasado ocurrió hace 14 años. Estaba tocando con mi trío en el Café Central de Madrid, acababa de sacar mi primer disco, que se titulaba Chano, y en esa fecha estaba tocando Wynton Marsalis en el Monumental. Entonces pasó por delante del Central y cuando escuchó lo que estaba tocando, se fue al hotel a coger su trompeta y se puso a tocar detrás de mí sin que yo me diera cuenta. Cuando terminé un tema, me dieron un golpecito por la espalda y él me dijo: «Por favor, puedo tocar con vosotros». Para mí fue hermoso por el momento en que ocurrió, ya que era mi ópera prima y fue una forma de reafirmarme y de estar tranquilo con la música que tocaba.
¿La fusión flamenco y jazz casan a la perfección?
Más que una fusión se trata de un músico que entienda y se sienta partícipe de dos ideas musicales, que es lo que ocurre en mi caso. Yo nací en Cádiz y eso me ha marcado mucho, porque el que haya transformado el jazz a una música propia me ha permitido tocar con gente de todo el mundo. Comencé tocando la guitarra flamenca y esa crianza en la música que hacía en las calles Cádiz la he puesto dentro del lenguaje jazzístico. El flamenco viene conmigo desde pequeño y el jazz lo toco en el piano desde que tenía 20 años.
¿Qué se le remueve por dentro cuando vuelve a Cádiz?
Todo porque es donde he pasado más de la mitad de mi vida, es donde me he criado, donde he aprendido casi todo lo que sé, y en cada esquina tengo un recuerdo para pararme. Es una ciudad que adoro, a la que nadie va de paso y además de la luz, el mar y la sal, está muy enraizada la música flamenca. Allí fue donde empecé con mi primer grupo Cai.
¿En su último disco viaja a Persia?
El viaje a Persia viene por la incursión de un instrumento milenario que se llama salterio y toca Marina Albero. Es un instrumento del siglo XI y yo quería hacer música española de esa época. Alfonso X El Sabio tiene un montón de cantigas y cuando empecé a descubrirlo me gustó mucho y lo arreglamos para el grupo.
En cada disco hay que buscar un mundo diferente.
Intento pasármelo bien y para no aburrirte hay que intentar buscar cosas nuevas o renovar esas que sabes. Ahora estoy trabajando en un disco de piano flamenco, porque hace años que no lo enfocaba así. Mis últimos discos estaban mirados desde el prisma más jazzístico y me apetece mucho volver al prisma más flamenco, que utilizaba en Hecho a mano o Imán.
Toda su vida entre teclas, pero ¿a qué suena cada nota?
Cada una tiene su sonido. (Risas). Con un Fa se puede hacer mucho daño y dar mucho amor. En la música occidental tenemos nuestras siete notas, con sus bemoles y sostenidos, pero dependiendo de cómo las combine se pueden transmitir muchos sentimientos diferentes.
¿Si la música va ligada al sentimiento mucho mejor?
Por supuesto, porque técnica por técnica no me gusta ya que te puedes poner a trabajar en el ordenador, donde suena todo perfecto, pero eso no te lleva a ningún sitio. La técnica es un instrumento magnífico para la expresión del artista y si el artista no tiene técnica igual es bueno, pero se verá un poco truncado por no poder expresarse. Sin embargo, si hay un gran técnico que no tiene arte por muchas notas que toque no pasará nada.
Todo el problema que se está montando al bajarse música de Internet, ¿a usted le preocupa o le da de lado?
Ahora mismo estoy trabajando para ofrecer más música a través de mi página web. Internet es un medio que nos ha inundado a todos en poco tiempo, pero es un flujo de información permanente y está muy bien que se utilice. Me gusta que se puedan escuchar cosas distintas que nadie pueda encontrar en una tienda, como mi último concierto para que los socios puedan escucharlo, o también partituras. El futuro mira por ahí, porque los que se van a caer son los intermediarios porque de intermediarios ya está bien lleno el mundo de la música.
¿Cuántos sueños le ha permitido alcanzar la música?
La música me lo ha dado todo, me ha hecho una persona mayor. Le debo todos los sueños y todas las realidades que hoy en día están conmigo como son mi familia, mis hijos, mi vida profesional, mi vida privada. A la música le debo un respeto tan grande que por eso trabajo tanto. Yo no me marco llegar a una meta, pero sí quiero trabajar diariamente porque es imprescindible para que tú consigas lo que quieras. Sin esfuerzo no hay recompensa. Trabajo cada día para seguir tocando bien y no me vale lo que he hecho anteriormente si yo me subo a un escenario y no me encuentro feliz. Por eso siempre intento sorprenderme a mí mismo.
Escucho mucha humildad y humanidad en sus palabras.
Nunca me he creído ni más ni menos que nadie. Intento hacer las cosas con mi criterio, y ahí seguimos. Hay recompensas muy agradables como que te reconozcan tu trabajo o te admiren, pero lo que me hace estar más contento conmigo mismo es ese trabajo diario, saber que estoy haciendo lo que quiero hacer que es trabajar con el piano o con la batería y con el vibráfono, que ahora aprendo para no quedarme estancado. Ése es mi disfrute y mi camino.    

Videos

  • Cine

    Scarlett Johanson brilla en Berlín

  • Cine

    Mueren en un accidente dos colegas del cineasta Cameron

  • Cine

    Estreno: ?Moneyball: Rompiendo las reglas?

  • Cine

    Estreno: ?Promoción fantasma?

  • Cine

    Estreno: ?Katmandú, un espejo en el cielo?

Más videos

Publicidad

Foto Denuncia

Especiales

  • Ruta Quetzal
  • 365 x África
  • Albaceteños en el mundo
  • Sol y Sombra

Canales

  • Viaje con nosotros
Grupo Promecal
Se recomienda una resolución de pantalla de 1024x768 en versiones actualizadas de los navegadores más habituales para la correcta carga de la web.
Tribuna de Albacete digital se basa en el Sistema de Gestión de Contenido Perséfone (SGC/CMS) desarrollado por Ceres Comunicación Gráfica