El reparto de la PAC deja al campo de la región con 957 millones al año

Luis J. Gómez / Toledo
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La consejera de Agricultura reconoce que las negociaciones han sido muy duras, pero se muestra contenta de «cómo ha quedado la reforma».

El reparto de la PAC deja al campo de la región con 957 millones al año - Foto: JUAN LÁZARO

El reparto de los fondos europeos de la Política Agrícola Común dejará en Castilla-La Mancha 6.700 millones de euros, lo que da una media de 957 millones cada año desde 2014 a 2020. Es lo que ha quedado fijado tras el acuerdo que se cerró ayer entre el Ministerio de Agricultura y las comunidades autónomas. La consejera de Agricultura, que estuvo por la mañana ultimando las negociaciones en Madrid y regresó por la tarde a Toledo, se mostró contenta con la cantidad de euros que vendrá al campo de la región: «Me siento muy satisfecha de cómo ha quedado».

No ocultó que las negociaciones han sido duras y es que hasta última hora no se cerraron algunos acuerdos que afectaban a la región. En general, Soriano destacó que esos 6.700 millones de euros «van a permitir que podamos mantener la renta de agricultores y ganaderos». Una parte muy importante de esa cantidad es la que va a subvenciones directas a los productores del campo: 5.600 millones. A esa cifra hay que sumar 1.147 millones de euros del programa de desarrollo rural, donde incluso se ha incrementado la partida en 4 millones en comparación con lo que había antes. Puede que el incremento no parezca mucho, pero Soriano recordó que hay regiones que han perdido dinero en este nuevo acuerdo de la PAC. Comentó que hay alguna autonomía que dejará de percibir 200 millones.

Una de las novedades de la PAC viene con la definición de agricultor activo. A partir de ahora sólo podrán recibir ayudas los que certifiquen que al menos un 20% de su renta depende del campo. De esta forma, dejarán de percibir ayudas los que no producen. «Por vez primera las ayudas de la PAC aseguran que vayan a los agricultores y ganaderos activos», expuso, «la gran novedad de este modelo es que por vez primera aquí quien cobre ayudas tiene que demostrar que tiene agricultura».

En el caso de la ganadería, especificó que se obligará a que la superficie de pasto tengan carga ganadera; por ejemplo, que por cada cinco hectáreas haya al menos una vaca. Soriano recordó que «en el momento actual había algunos ganaderos que estaban percibiendo ayudas sin tener ganadería».

Sobre otras ‘amenazas’ como la incorporación de nuevas hectáreas, Soriano certificó que esto no supondrá que los agricultores vayan a perder renta. «Hemos garantizado que mantengan los mismos fondos que actualmente», apuntó. También señaló que vigilarán que el nuevo reparto por comarcas no suponga «grandes trasvases de unos agricultores a otros».