Cospedal: «La economía sólo se recuperará cuando el sector público deje de ser un problema»

M. Bernardino
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La presidenta defendió que no las administraciones no pueden gastar más que lo que recaudan ya que «cuando los gobiernos son austeros, las sociedades son más prósperas».

Cospedal pronunció su discurso ante el presidente de las Cortes y los consejeros de su Gobierno. - Foto: Víctor Ballesteros

 

La presidenta de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, aseguró ayer que la «actividad económica española sólo se recuperará cuando el sector público deje de ser un problema»,  y advirtió que el actual estado de bienestar está cimentado sobre «una bomba de relojería», que no es otra que la deuda pública.
Cospedal aprovechó su discurso en el Día de Castilla-La Mancha para subrayar el «falso» debate entre austeridad y crecimiento, y sostuvo que la mejor contribución que puede hacerse al crecimiento es racionalizarlo, «apostar por la austeridad y por la consolidación fiscal».
Por ello, dijo que una de sus primeras medidas de gobierno hace un año fue rediseñar el sector público para evitar la «bancarrota» a la que conducía la deuda que arrastraba la comunidad, aunque advirtió. «La administración autonómica tiene que concluir el proceso de saneamiento de sus fianzas».
En este sentido, Cospedal quiso subrayar que su administración no renuncia al Estado de Bienestar pero se niega «a seguir ofreciendo prestaciones» que no se pueden pagar. «Hemos cerrado definitivamente con llave los cajones», enfatizó la presidenta, que insistió durante su intervención en la necesidad de seguir trabajando «para que los servicios públicos funcionen y más eficaces y, por qué no decirlo, más baratos. No para ahorrar de forma inútil, sino porque no es posible mantener a largo plazo unos servicios que reiteradamente generan déficit presupuestario».
 
«círculo virtuoso». La presidenta, que considera que los españoles no pueden renunciar a un «futuro más prometedor ni a la promoción social de sus familias», afirmó que el objetivo prioritario es generar actividad económica y empleo. «Tenemos que volver a crear riqueza. Tenemos que recuperar los círculos virtuosos de la economía. Cumplir la regla de oro del crecimiento: nunca gastar más de lo que se recauda y garantizar la salud futura de las finanzas públicas porque cuando los gobiernos son austeros, las sociedades son más prósperas», afirmó.
En este contexto, en el que Castilla-La Mancha debe «animar la iniciativa y premiar el éxito», hizo una encendida defensa de los emprendedores y de aquellos que trabajan para generar riqueza en la región porque, según señaló, «el inmovilismo es la postura más arriesgada en un mundo que se mueve a toda velocidad».
«Debemos demostrar a los timoratos -dijo- que la audacia puede revelarse  más prudente que la propia prudencia. Demostrar que el que no corre ningún riesgo, en realidad, los corre todos».
Con estas premisas,  Cospedal  hizo un llamamiento para romper con «esa gran mentira» que asegura que es mejor repartir colectivamente riquezas inexistentes que ayudar a las personas a crearla y con otra, defendida por economistas y políticos», que dice que la deuda no es un problema. 
«Endeudarnos para financiar gasto corriente es una barbaridad. Endeudarnos para financiar la economía productiva es el camino adecuado», afirmó, para denunciar a continuación los «resultados tan insuficientes» cosechados en la comunidad pese a las importantes partidas económicas destinadas a gasto social, como lo demuestra la alta tasa de fracaso escolar, con un 33%, de las más altas del país.
«Nunca en la historia de España, en la historia de Castilla-La Mancha hemos gastado tanto en el ámbito social y jamás nuestros resultados son tan insuficientes. ¿De verdad alguien creyó sin ampararse en la demagogia que tenía futuro nuestro modelo social tal y como estaba forjado?; ¿de verdad alguien cree que hemos sido demasiado tacaños con el gasto social», se preguntó Cospedal, que entiende que «jamás en España se ha utilizado tanto la palabra ‘social’. Cohesión social, derechos sociales, pacto social. De tanto repetirlas, estas expresiones, más de una vez, se han quedado vacías de contenido».
Por todo ello, la presidenta del Ejecutivo castellano-manchego anima a «romper el círculo vicioso que consiste en sacar argumentos de la debilidad de los resultados obtenidos, y concluir que la solución no es otra que aumentar constantemente los recursos existentes».
 
europa. Finalmente hizo una encendida defensa del euro, Europa y por cambiar el patrón de crecimiento económico de Castilla-La Mancha, apostando cada vez más por los mercados extranjeros.
«Estamos convencidos de que nuestra prosperidad económica  pasa por Europa, pasa por internacionalizar nuestros sectores productivos y encontrar nuevos clientes. Y éste es un reto demasiado importante para dejarlo escapar. Sin duda, se trata de un serio desafío para el conjunto de nuestra región, pero es un reto esperanzador», concluyó la presidenta de Castilla-La Mancha, para quien la «competitividad, la innovación, la decisión y la modernización del aparato productivo son los pilares de nuestro futuro económico».
 
defensa de la política. Por último, la presidenta de Castilla-La Mancha hizo una defensa de la «política con mayúsculas». «No estoy entre los que piensan que el poder ya no existe, que se ha vuelto inútil, impotente, inexistente, ante los envites de la economía. Los márgenes de maniobra son reales. Hoy más que nunca es posible y necesario actuar», sentenció.