La Tribuna de Albacete
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21 de noviembre de 2018
Medio Ambiente

Hacer ciencia con ciervos

IM - viernes, 24 de enero de 2014
Albacete tiene la mejor granja experimental de Europa y la segunda a nivel mundial. Hoy está centrada en conseguir la mejor resistencia de las cuernas, el lance cinegético que más recursos económicos mueve


A escasos kilómetros de Albacete capital está ubicada la Granja Experimental de Ciervos de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), la mejor de Europa y la segunda a nivel nacional tras la de Nueva Zelanda. La granja, como es conocido, fue fundada por el catedrático en Producción Animal de la Escuela de Ingenieros Agrónomos del campus e ingeniero agrónomo, Laureano Gallego.
No obstante, si hay un aspecto que destaca es lo que hay detrás del grupo de investigación de esta granja, y es que es multidisciplinar, pues junto al anterior está Laureano Gallego, doctor en biología y miembro del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos de la UCLM, y José Andrés García, veterinario y profesor titular del Área de Producción Animal de la Universidad de Castilla-La Mancha en la citada Escuela.
Estas instalaciones para estudiar a los ciervos arrancaron con un pequeño grupo de ciervas gestantes, concretamente 16, en la década de los años 90 en el campo de prácticas que tiene la citada Escuela, en donde permanece  en la actualidad; pero, no obstante, más extensa por las ampliaciones que se han ido sucediendo gracias a fondos europeos, regionales, nacionales o aportaciones de entidades financieras como Caja Rural local.  Dispone de varios parques de alojamiento de entre media y una hectárea , en donde la población es distribuida por razones de manejo y acoge a una población que hoy por hoy es de 75 animales de diferentes edades entre machos, venados sementales, ciervas reproductoras, animales de reposición y las crías del año, unas 20. Mención especial, no obstante, merece la nave de manejo con aplastador hidráulico alcochonado e igualmente distintos recintos, también pensados por y para mover pero separados los ejemplares en función de su sexo, hembras o machos, así como las madres de los cervatos.
Pero si miramos para atrás no sólo ha ido a más la instalación propiamente dicha  y la población de ciervos ibéricos que en ella habita, sino que también se han ido sucediendo los trabajos de investigación que se han llevado a cabo con la consiguiente publicación en revistas científicas de diferentes áreas, pero, todas ellas de elevado prestigio.

cometido. Su principal cometido, como  su nombre indica, es experimentar, o dicho de otra manera, elaborar ciencia, al margen del papel  docente que juega con la realización de ciertos tipos de prácticas en asignaturas relacionadas con las especies cinegéticas o la producción animal, y que realizan tanto universitarios albacetenses, incluidos los que hacen másteres y doctorados, como de otras instituciones universitarias, como la leonesa o la murciana y estudiantes de Formación Profesional.
No obstante, ¿cómo elaboran ciencia? Pues con investigaciones. Las primeras se centraron en conocer bien la especie, es decir, cómo se reproduce y se comporta y cómo crece, incluidas las cuernas; algo que, por otra parte,  es en donde se está centrando de unos años acá la mayor parte de sus estudios sin perder de vista que son el trofeo de estos animales, por ellas se cazan y por ellas la gente está dispuesta a pagar miles de euros llegándose en los buenos tiempos a alcanzar los 10.000 por un animal con  buenas cuernas, un trofeo oro.
 Y si bien es cierto que la crisis económica y sus efectos no han pasado de largo por esta instalación, también lo es que en estos momentos están inmersos en un proyecto financiado con recursos nacionales para su desarrollo en tres años y que tiene que ver precisamente con la calidad de las cuernas. Están estudiando la composición química, así como las propiedades físicas y mecánicas y su estructura, o mejor dicho, cómo los nutrientes en general y en particular la alimentación mineral,  afecta a su  composición,  tamaño,  peso  y densidad.
Y todo ello sin perder de vista que disponer de una granja permite realizar experimentos muy detallados que son imposibles de hacer en el campo y ver, por ejemplo, los efectos que en la resistencia de las cuernas -que se consideran huesos prácticamente irrompibles- tiene un déficit en la ingesta de determinados minerales,  o el exceso de otro haciéndolas más frágiles. Visto lo visto tampoco sería de extrañar, por otro lado, que los resultados de esta investigación pueda extenderse a otros ámbitos, como el sanitario, ayudando a entender problemas de huesos humanos, como la osteoporosis.

salida natural. Si la granja es el lugar en donde se elabora la ciencia, el lugar al que van los conocimientos que de allí emanan sobre su comportamiento y sobre cómo funcionan no es otro que el lugar donde todos estos conocimientos van a ser objeto de reproducción y de explotación ya sea en condiciones de cría controlada, tipo granjas, o en cotos, cada vez más, por otro lado, controlados, máxime si tenemos en cuenta, que el ciervo dentro de la caza mayor es la especie más importante desde el punto de vista económico dado el elevado precio que puede alcanzar este lance cinegético.
Visto lo visto, tampoco es de extrañar que las salidas naturales de los animales de la granja albacetense -con las mejoras que se ha introducido de genética y de selección de una serie de parámetros- no son otras que las fincas o los cotos de caza, y así introducir un plus de calidad que tendrá su reflejo en unos descendientes que a su vez conseguirán mayores trofeos que sus progenitores. Estamos hablando de ciervas gestantes o de aquellos ejemplares que sean lo más jóvenes posible, simplemente, porque estos tienen una mayor capacidad para adaptarse a un nuevo entorno. Su destino ha sido la región manchega, pero también otras comunidades como Castilla y León, Andalucía o Extremadura. Lo que no ha cruzado ha sido las fronteras, y ello porque el ciervo ibérico es una subespecie de ciervo común y, además, de las menores si se compara con ejemplares de Centroeuropa.  Sea como sea la intención es que salga la reproducción animal, unos 25 por año.
El ciervo no sólo es una de las especies cinegéticas más importantes, como se ha mencionado, sino que también es de las que despierta más interés científico y comercial en todo el mundo. Y dada la importancia de la granja albacetense, tampoco es de extrañar que la misma haya sido objeto de numerosas visitas por parte de investigadores.
Así, informó la UCLM, en el 2008 en busca de inspiración y cooperación pasó por la granja una delegación del grupo científico del Instituto de Ciencia Animal de la Universidad CULS en Praga. Previamente, no obstante, fueron los profesores Landete y Andrés García quienes se desplazaron hasta allí para coordinar trabajos. Dos años después sería, por un lado, el profesor Geoff Asher, del AgResearch Institute en Invermay, Nueva Zelanda, quien se pasó por ella con un objetivo: incorporar algunas de las mejoras que había aquí al citado centro neozelandés, uno de los más prestigiosos del mundo en esta materia. Y por otro, el profesor Ilya Volodin, de la Universidad de Moscú, y la investigadora Elena Volodina, del zoo de Moscú, para conocer sus instalaciones y trabajar de cerca con los animales registrando sus vocalizaciones y forma de berrea para un estudio que hacían.

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