El Ayuntamiento estudia vender algún inmueble para pagar la deuda

Maite Martínez Blanco
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La delicada situación de las arcas municipales obligó a adoptar ajustes, se rebajó ya la factura del alumbrado un 40% y también se aprobó una tasa para mantener la depuradora

La situación de «riesgo financiero» en la que se encontraron las arcas municipales llevaron al Ayuntamiento de Riópar a pedir el pasado mes de julio su adhesión al Fondo de Ordenación de Hacienda; una medida que, entre otras cosas, ha obligado al consistorio a presentar un plan de ajuste que estos días se expone al público tras su aprobación en el último pleno.

Unos 900.000 euros de facturas a proveedores sin pagar y una previsión de ingresos de 2,4 millones de euros que era totalmente irreal pues a lo sumo se recaudará un millón de euros, son los números rojos que han empujado al consistorio serrano a apretarse el cinturón. Este plan de ajuste debe servir de base para elaborar unos presupuestos de cara al 2016, un documento en el que «tendremos que hacer una reducción de gastos y mejorar los ingresos que nos llegan con soluciones imaginativas», explicó el alcalde, Federico Moreno. Las líneas de trabajo que se han marcado, concretó, pasan por reducir los servicios que se prestan a los más básicos, recortar gastos como el de la factura energética y aumentar los ingresos con medidas que pasan incluso por vender algún edificio municipal.

regalo de bombillas led. Los primeros ahorros han venido ya en la factura de la luz. «Gracias al regalo de un vecino hemos podido cambiar a bombillas led parte del alumbrado público», detalla el alcalde, quien dice estar gratamente sorprendido con la respuesta de los vecinos ante la delicada situación financiera por la que pasa el consistorio.

Esta medida ha permitido rebajar en un 40% la factura de las farolas de la calle. Lo siguiente que harán a partir de octubre es tratar de recortar el gasto energético en los locales municipales; agrupar contadores allí donde sea posible e incluso desconectar el suministro eléctrico en aquellos locales que se utilizan solo de vez en cuando, «tenemos locales en pedanías que solo se usan dos veces al año, merece la pena dar solo un alta provisional para cuando sea necesario».

Otra de las medidas de saneamiento ya en vigor ha sido la creación de una tasa para sufragar el servicio de depuración de las aguas residuales. La depuradora del pueblo lleva tiempo estropeada, sin funcionar, circunstancia que ha dado lugar a que Riópar haya sido sancionado con una multa de 10.000 euros por verter sus aguas residuales sin limpiarlas previamente. «Ahora trataremos de reparar la depuradora y cuidaremos que el mantenimiento sea el debido», argumentó el alcalde, que justificó así la necesidad de cobrar esta tasa para sufragar este servicio municipal.

Sobre la mesa, el gobierno local de Riópar tiene otras medidas en estudio. El alcalde explicó que se han planteado enajenar dos edificios municipales para así poder hacer frente a la deuda con la que se encontraron. Uno de estos locales que podría ser vendido es un inmueble que está en el Paseo de los Plátanos y que a día de hoy alberga la biblioteca, servicio que podría ser trasladado a otro edificio municipal y así ahorrar también costes energéticos, «ahora calentar la biblioteca que solo abre por la tarde nos cuesta 18.000 euros», precisó el regidor municipal.

El otro local susceptible de ser vendido es un inmueble que utilizan como garaje.

«Tenemos una deuda consolidada de 900.000 euros que tenemos que pagar de alguna manera», se lamenta el primer edil de Riópar, que ya ha empezado a negociar con los proveedores a quienes se debe más dinero, «incluso les he planteado la posibilidad de que nos financien ellos mismos la deuda, hacer un pago inicial y a partir del 2016 ir pagando lo que debemos y con lo que nos quede vivir modestamente».

La biblioteca, con su cambio de ubicación, no es el único servicio municipal que puede verse afectado con este plan de ajuste. «Tenemos que ver cómo mantener servicios como la ludoteca, la guardería o el museo sin que nos suponga un coste», proclamó el alcalde. De entrada, a las familias que llevan a sus hijos a la guardería ya les ha propuesto aumentar su aportación económica para el sostenimiento de este servicio. El personal que presta sus servicios al consistorio también podría verse igualmente afectado. El Ayuntamiento de Riópar cuenta con una plantilla de tres funcionarios (un secretario y dos auxiliares administrativos) y seis trabajadores que son personal laboral, destinados a los servicios de biblioteca, ludoteca, escuela infantil, museo y depuradora.