Casi la mitad de quienes buscan empleo son mayores de 50 años

A.G.
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Crece el porcentaje de personas de más edad, mientras que las mujeres suponen el 62% de las personas en busca de trabajo en la provincia, de las que tres cuartos tienen estudios de nivel básico

Imagen de archivo de una oficina pública de empleo. - Foto: Víctor Fernández

Personas que superan los 50 años, con niveles básicos de estudios y mujeres. Son los colectivos mayoritarios entre los demandantes de empleo del territorio albacetense, al buscar por criterios de edad, educación y sexo en las estadísticas que recoge el portal de Castilla-La Mancha, con datos aportados por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).

No se trata de una tendencia nueva y al menos se va corrigiendo muy lentamente en el caso de la presencia femenina, pero no ocurre lo mismo con los desempleados de mayor edad y larga duración, cuyo peso en el número total de demandantes crece en los últimos años. Al respecto, cabe aclarar que no todos los inscritos como solicitantes de empleo son parados, aunque sí suponen la mayoría, ya que a ellos se suman personas en activo que demandan otro puesto en busca de mejorar sus condiciones y que suponen, según los ámbitos territoriales de estudio, entre un 10% y un 20% del total.

El estudio de las cifras del SEPE, que separa a los demandantes por grupos quinquenales, indica que cerca de la mitad de los demandantes de la provincia (un 46,5%) están ya en el último tercio de su vida activa, pues tienen más de 50 años de edad. Son 18.820 de un total de 40.427 registrados al cierre de enero de 2024 y, de sumarse a las personas inscritas con entre 45 y 49 años, alcanzarían cerca de 23.400 y un 57,8%.

El porcentaje de mayores de 50 años ha subido casi dos puntos con respecto al año anterior, cuando los 18.300 demandantes suponían un 44,7% del total registrado en enero de 2023. De forma similar lo hacía en la capital provincial, donde los 6.597 inscritos en oficinas de empleo de más de 50 años son el 42,7% de un total de 16.273, cuando un año antes apenas superaban el 41%. Mientras, en la región, ese colectivo alcanza el 45,2% de los demandantes, un punto y medio más que en el ejercicio anterior.

La comparación porcentual es aún más llamativa al analizar el perfil de los demandantes por nivel de estudios, ya que el 74,8% de los contabilizados en la provincia, 30.721 en concreto, solo acreditaban la Educación#Secundaria Obligatoria o niveles inferiores (sin estudios, Primaria o formación profesional sin titulación). Entre ellos, dada la evolución del sistema educativo, suponen una mayoría los que sí tienen ese título de ESO, casi 18.900, mientras que quienes se declaran «analfabetos o sin ningún estudio», de acuerdo a la clasificación estadística, son 1.067, un 2,6% del total.

El mencionado porcentaje supera notablemente el de población que solo cuenta con títulos educativos básicos o no los tiene, aproximadamente un 67% de los habitantes de entre 25 y 64 años de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística. Mientras, la presencia entre los demandantes de empleo de titulados superiores descendía notablemente durante el pasado año y, por citar algunos ejemplos, los inscritos con estudios universitarios son ahora solo un 4,1% del total, por un 5,3% de titulados en FP superior.

En cuanto al tercer factor diferencial analizado en la estadística, el sexo, cabe resaltar que el porcentaje de mujeres entre las personas demandantes de empleo es del 62,4% en la provincia, con 25.247, mientras que baja al 60,9% en la capital, con 9.913. En ambos casos, su evolución fue muy lenta durante los últimos 12 meses, cayendo una décima en el ámbito provincial y subiendo otra en la ciudad, mientras que en Castilla-La Mancha se mantiene igual, en un 62,5%.

La cronificación de estas situaciones ha llevado a los sindicatos a reivindicar de forma continua una reconfiguración de las políticas de empleo para que estas contribuyan a una inserción duradera en el mercado de trabajo de esas personas que lo tienen más difícil.

Al respecto, Javier González, secretario general de UGT Albacete, explicaba a La Tribuna que «apostamos por la orientación y para ello son necesarios servicios públicos de empleo bien dotados, de personal y de herramientas que sirvan de forma efectiva para reinsertar a esas personas en el mercado laboral». A ese respecto, abogaba porque esas oficinas sirvan «para adaptar a los demandantes a las necesidades del mercado laboral y acreditar su experiencia en profesiones que pueden tener demanda».

«Estamos totalmente de acuerdo con los planes de empleo o los incentivos a la contratación, pero son necesarias más medidas», añadía González, quien abogaba también por «romper ese rechazo, que existe, a contratar personas de más edad, cuya experiencia es muy valiosa y pueden contribuir a aportar mayor calidad en el trabajo y aumentar la productividad».