Raquel, que tiene de fondo la ciudad de Pittsburgh, Pensilvania.
Esta almanseña de 31 años vive en Estados Unidos debido al trabajo que tiene su marido, aunque lleva fuera de España desde hace 10 años.
¿Por qué motivo decidió emigrar?
Emigré a Estados Unidos, país en el cual desde hace dos años y medio resido, debido al trabajo de mi marido. Todo empezó en mi último año de carrera universitaria cuando me fui a Inglaterra a hacer el proyecto fin de carrera porque quería cambiar de aires, aprender inglés como Dios manda, aportar a mi currículum la experiencia en el extranjero, etc. Sólo fui por seis meses pero desde entonces empecé a encadenar años en el extranjero en diferentes países en los últimos 10 años. Así ordenados por orden de acontecimiento, siete meses en Inglaterra, un año en Alemania, cuatro años en Barcelona, dos años más en Alemania y ahora más de dos años y medio en Estados Unidos.
¿Donde vive actualmente?
Vivo en Pittsburgh que está en el estado de Pensilvania en Estados Unidos, es el estado que linda con el estado de Nueva York al oeste.
¿Cuál es su trabajo?
Estudié en la Universidad Politécnica de Valencia Ingeniería Técnica en Diseño Industrial. Trabajo como directora de Arte en el departamento Digital y de Interactivos en la agencia de publicidad Brunner Inc.
¿Ha sido difícil aprender el idioma?
No, no ha sido difícil pues ya llevo casi 10 años en los que hablo inglés a diario así que no es tan nuevo para mi. Para hacer más interesante la historia tengo que añadir que mi marido es finlandés y aunque él habla castellano perfectamente hablamos inglés en casa.
¿Qué destaca culturalmente del sitio donde vive ahora?
Por cultura y educación los pitburgueses son muy amables y educados en comparación con nuestra cultura que somos un ‘pelín’ más ariscos. Aquí el servicio al cliente es realmente un buen servicio. Pero eso sí, si quieres profundizar y hacer buenas amistades ya es otra historia porque son mucho más individualistas y es bastante complicado. Otra cosa importante que no ayuda mucho es que hay que utilizar el coche como transporte para ir al 95% de los sitios con lo cual este impedimento logístico no facilita las relaciones sociales, pues es casi imposible encontrarte por la calle andando, en el metro o quedar media horita con una amiga para tomar un café como bien se puede hacer en cualquier parte de España.
¿Qué es lo que más echa de menos?
Lo que más echo de menos es a mi familia y mis amigos sobre todo. Las fiestas y la comida por supuesto que también pero pasa a ser algo más secundario para mi.
¿Se conocen los cuchillos y navajas de AB?
Mis padres le regalaron a mi marido en estas pasadas Navidades unos buenos cuchillos de Albacete para cortar los filetes de las comidas de los domingos.
¿Tiene alguna anécdota?
Todavía no hay manera de que pueda pronunciar la palabra ‘playa’ en inglés (beach), sin que piensen que digo ‘puta’ (bitch); se escriben diferente pero se pronuncian casi igual, vamos que es un lío.
Curiosidad. «En los Estados Unidos ponen patatas fritas en la ensalada o dentro del sandwich... Aquí es algo muy común, mira que son raros».
Integración. «Para estar perfectamente integrado en Estados Unidos es necesario disponer de una barbacoa en el porche o jardincito trasero de tu casa».