Caves Monastery, en Kiev. Rocío Sandoval prefiere no salir en la foto.
Rocío Sandoval vive actualmente en Ucrania, para ella se trata de una aventura personal y sentimental, ya que está viviendo en Kiev porque a su marido le salió un trabajo en esa ciudad.
¿De que parte de Albacete es?
Cuando vivía en Albacete, la casa la teníamos en la zona, en la calle Tinte, en todo el salseo!!
¿Por qué motivo decidió viajar hasta Ucrania?
A mi novio le salió un trabajo muy interesante en Kiev, y nos lanzamos juntos a la aventura
¿Hace más frío que en Albacete?
¿Ha hecho en Albacete alguna vez
-20º?... En Kiev los hace, si sales a la calle sin gorro, orejeras y demás complementos la sensación que causa es que se te va a congelar el cerebro de un momento a otro. Hace bastante frío. Además es muy peligroso, ya que se hacen placas de hielo en la calle y te escurres.
Como beben tantísimo hay gente que se cae cuando están borrachos y no se pueden levantar de todo el vodka que se han metido para el cuerpo y mueren congelados... Creo que eso no pasa a menudo en Albacete.
¿Está trabajando?
De momento no trabajo, estoy mejorando el inglés e intentando aprender algo de Ruso.
¿Es difícil el idioma?
Bueno, no llevo ni dos meses... No hablo nada, pero creo que si nos va a costar, dicen que en cuanto a dificultad se asemeja al chino mandarín.
¿Qué es lo que más extrañas de Albacete?
La comida es lo que más echo de menos de todo. El pisto, los zarajos, el gazpacho manchego, la magra con tomate!!!
¿Cree que hay mucha diferencia entre una cultura y otra?
Un montón!!, no tiene nada que ver...Son muy poco creativos, siempre les han dicho lo que tienen que hacer y no saben tomar decisiones. Son muy ostentosos, jamás han tenido nada, les daban unas botas y una chaqueta cada cinco años, daba igual la talla que tuviesen... y ahora los que pueden tienen el coche más caro, la ropa que tiene las etiquetas más grandes y todo lo que aparenta. No hay clase media, hay riquísimos y pobrísimos.
¿Tiene alguna anécdota de sus primeros días en Ucrania?
Buenooooo. Cada día es una aventura. Lo primero es que no tienen nuestro alfabeto, tienen el cirílico, no se entiende absolutamente nada. Y nadie habla inglés. ¿Anécdotas?, querer ir a metro, meterme en un sitio con aspecto de metro y ser un banco. Ver un escaparate con dibujos de comidas, pasar decidida a hacer la compra y ser un hospital, etc.
Españoles en Kiev. «Los españoles tenemos imán para conocernos y juntarnos. No somos muchos, pero quedamos un montón, hacemos paellas, tortillas, escuchamos música, bailamos, nos reímos... Esas cosillas que nos gusta hacer. La verdad es que sin un grupo de españoles sería todo mucho más duro. Nos entendemos y ayudamos mucho».